[b]Diana Echolls| Iniciativa Awaken | Bloque Alpha[/b]
Después de que McLeod nos sugiriese que continuásemos nuestro camino, nadie dijo nada hasta pasados unos minutos. Y yo, con tanto silencio incómodo, no podía apartar la vista de Abigail, que parecía estar debatiéndose en su interior por algo que o no quería o no sabía cómo explicar. No me gustaba estar en silencio, de hecho lo odiaba. Cuando nadie decía nada mi cabeza comenzaba a dar vueltas y a centrarse en todas las cosas que el cambio de cuerpo me había provocado.
Por lo que había averiguado, en esta vida no sólo era absolutamente insoportable, si no que me había [i]tirado[/i] a gran parte de Moondale y eso provocaba que cada vez que pisaba cualquier sitio hubiera montones de personas cuchicheando. Y luego estaba el tema de Sarah que no lo llevaba nada bien. Una cosa era no conocer de nada a esa tal Kaylee con la que, en realidad, no compartía ni un maldito gen y otra era tener que arreglar los estropicios que mi nuevo yo había provocado.
Miré a Edward y él me dedicó una sonrisa. Estaba segura de que se encontraba en la misma situación que yo y aún así, parecía encantado. Así que me acerqué hasta él por la espalda sin soltar a Liad, que permanecía aferrado a mi mano como si me tratase de su madre. Cuando estuve unos pasos por detrás, le di un golpecito en el hombro para que se girase.
– [b]¿Cómo lo llevas?[/b]- Pregunté sonriendo.
– [b][i]Bien, me alegra veros. Hacía semanas que no Chrihablaba con alguien[/b][/i] – Respondió con toda la tranquilidad del mundo y a mí debió quedárseme cara de imbécil. No llegaba a entender cómo se había adaptado con tanta naturalidad a una situación completamente nueva.
– [b]Sé que ya te lo he dicho, pero eres de las pocas personas que me dejan sin palabras.[/b]- Respondí confusa.- [b]Hace meses que dejé de ser quien era y todavía no he conseguido acostumbrarme. [/b]
– [b][i]No he tenido tiempo a pararme a pensar lo que ha pasado, solo sé que puedo cambiar las cosas aquí y a mejor, espero.[/b][/i]- Resopló y yo desvíe la vista hacia McLeod que estaba murmurando algo. Y si mi intuición de bruja no fallaba, era un hechizo.
– [b]¿Sabes Mc? Es más fácil que me invites a una cita que intentes hacerme un hechizo de amor. Sé por experiencia que no funcionan.[/b]- Bromeé.
– [b][i]¿Por experiencia? Con razón mi café sabía raro el otro día.[/b][/i] – pausa en la que le sonríe, después añade para aclarar. – [b][i]Era un hechizo de protección, nos avisará si alguien se acerca.[/b][/i]
– [b]Si quisiera seducirte no necesitaría un hechizo, soy irresistible, ¿a que sí?[/b]- Añadí exagerando una pose y Edward asintió con la cabeza.
De improviso, Christopher nos avisó de que había alguien cerca, seguramente peligroso y unos segundos más tarde escuchamos frente a nosotros (donde aparentemente no había nadie) un quejido. Nos miramos los unos a los otros sin entender nada y poco a poco, fue materializándose frente a nuestros ojos la bruja – más por perra que por poderosa- Lila Stroker. Al parecer, se había hecho invisible una vez más para escapar de vete tú a saber qué peligro y cuando recibió el calambre provocado por el hechizo de McLeod perdió la concentración.
– [b]McLeod no es por nada, pero tu hechizo está defectuoso.[/b]- Exclamé en voz alta haciendo que la bruja me mirase.- [b]Lila Stroker sólo es peligrosa para el hombre invisible.[/b] – Le devolví la mirada con todo el asco que le tenía desde hacía tiempo.
– [i]Me proponía salir de este sitio.[/i]- Contestó obviando mi comentario y dedicándome una vez más, una mirada de esas que sólo ella sabía poner. – [i]Hasta que me topé con el “hechizo” del profesor ojeroso.[/i]
– [b][i]Nunca cambiarás ni un ápice. Una clase de educación te vendría bastante bien…y un dentista mejor.[/b][/i] – McLeod aún estaba molesto por el enfretamiento que había tenido con ella en clase de ‘Demonología’.
– [b]Lo que le vendría de perlas es una clase de magia porque hasta donde yo sé, ser una zorra no es lo mismo que ser una bruja. Porque tú eres de las que no hacen hechizos, ¿no?[/b] – Pregunté en voz alta alzando una ceja y me di cuenta de cuánto tiempo había esperado para decirle todo lo que pensaba de ella. No sólo se había escabullido en el Silver cuando nos atacaron y yo acabé inconsciente tras salvarla, si no incitó a una vampiresa a que matase a un pobre niño pequeño para que le sacasen el corazón los [i]Gentlemen[/i].- [b]Eres repugnante Stroker. No vas a venir con nosotros ni en tus sueños y espero que te despedace el próximo ser que te encuentres porque la humanidad no se merece a alguien como tú. [/b]
– [i]Tienes razón, soy demasiado buena para la humanidad, pero que remedio…[/i] – La soberbia estaba presente en cada frase que salía de la boca de la Stroker. – [i]He visto a tu hermana y otros más atrás pero parece que no soy bien recibida.[/i]
– [b][i]¿Tienes una hermana? ¿Y es como tú?[/b][/i] – Liad nos interrumpió y cuando preguntó eso me miró con seriedad.
– [b]Sí Liad.[/b]- Respondí intentando que en mi cara se dibujase una sonrisa al dirigirme a él.- [b]En cuanto salgamos de aquí te la presentaré.[/b]- Después desvié la vista hacia Lila.- [b]Y como siempre no te has dignado a prestarles tu ayuda: ¡Qué típico![/b] – Exclamé prácticamente escupiendo las palabras.
– [b][i]Así que encontraste a los demás y la idea más valiente que se te ocurrió fue hacerte invisible para salvarte a ti misma…no mereces ni el tiempo que estamos malgastando en hablar contigo… [/b][/i]- McLeod empezó a caminar y Abigail, sin dudar mucho, le siguió.
– [b][i]Diana cálmate o empezaras a pedir un cigarrillo y no tengo.[/b][/i] – Edward intentó calmarme bromeando.Tras decir eso, echó a andar siguiendo a Christopher.
Me quedé unos segundos en silencio sin saber muy bien qué decir. Había esperado tanto tiempo para decirle un par de cosas a Lila que una vez que había llegado el momento, estaba sin palabras.
– [b]Adiós Lila.[/b]- Conseguí decir.- [b]Y ¿sabes qué?[/b] – Pensé en voz alta.- [b]Lo mejor es que no te despidas o mejor, no digas nada en una temporadita.[/b]- Sonreí con malicia y murmuré entre dientes “mutis” un hechizo que provocaba mudez indefinida a la persona que lo recibía.
Antes de irme le hice un gesto para que se callase, le guiñé un ojo y le dije a Liad que me siguiera.
[spoiler]Para los que no lo sepan, todo lo que cuenta Diana que hizo Lila es cierto. Podéis encontrarlo en Previously en Moondale, salvo lo del corazón del niño que pertenece a los capítulos esos cutres (en los que Dracon y yo estábamos ausentes) que hay que revisar.
Todos los personajes han sido controlados por sus respectivos dueños, salvo evidentemente Morada Stroker que ha sido cosa de Dracon xD[/spoiler]
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