Moondale

SER VALIENTE

[b]Suzanne Sommerville | Subterraneo tres | Bloque Beta [/b]

annsommerville

Abrí los ojos, y automáticamente volví a cerrarlos. Me recorrió una desagradable sensación de náusea y respiré hondo. Lo último que recordaba era estar corriendo por el parque, y ahora estaba en un sitio al que no sabía cómo había llegado. Con cautela, me arriesgué a abrir los ojos, y me vi en un pequeño cubículo. No sabía qué estaba pasando, y estaba empezando a ponerme paranoica. Primero las noches de amnesia, ahora me despertaba en un lugar completamente desconocido… definitivamente, necesitaba hacer algo con mi vida.

Me incorporé y me levanté apoyándome en la pared. La sensación de náusea volvió a recorrerme, y cerré de nuevo los ojos, intentando no vomitar. Todo daba vueltas y lo que más quería en ese momento era hacerme un ovillo en el suelo y llorar. Pero no podía permitírmelo. Tenía que salir de aquí. No era el momento de estar asustada.

Lentamente, salí del cubículo. En el suelo había bandejas de comida vacías, una zapatilla abandonada y cristales aquí y allá. Seguí caminando. Sabía que en algún momento encontraría una salida, o un teléfono… o algo. O alguien.

-[b][i] Mmm… Bueno. Creo que no hace falta que dos personas e conozcan desde hace muchos años para tener confianza o amistad, ¿no? El tiempo en este caso es subjetivo, cada persona es un mundo [/i][/b]- Hizo una mueca, algo parecido a una sonrisa y continuó. – [b][i] Y qué demonios, somos dos mundos que están más cercanos de lo que creían, ¿no? [/i][/b]

Al oír la voz levanté la cabeza. Era una pareja, un chico bastante mono y una chica bajita de aspecto adorable. Tal vez ellos podrían ayudarme. Di un par de pasos en su dirección, y entonces mis piernas eligieron el momento idóneo para fallarme, logrando que casi me los comiese a ambos.

-[b]Lo siento…[/b]-mi voz no es más que un balbuceo confuso, como cuando llevas mucho tiempo sin usarla. Eso me hace preguntarme cuánto tiempo llevo aquí-[b]¿Qué… dónde… estoy? [/b]-pregunto, sin saber demasiado bien qué hacer.

Intercambiaron una mirada, y después el chico me miró durante un instante. Cerré los ojos y respiré hondo. Los abrí al notar que alguien me aferraba; era la chica, que me miraba un tanto preocupada.

-[b][i]¿Estás bien? [/i][/b]-me pregunta.

-[b][i] A parte de con unos cuantos porros encima, claro[/i][/b]-dice el chico. Si no fuese porque estoy mareada lo miraría mal y todo. Intento abrir los ojos, y lo único que puedo hacer es mirar a la chica un poco asustada.

-[b]No… no lo sé[/b]-respirar, esa es la clave-[b]estoy… mareada y… perdida[/b]-muy lista, Ann, de verdad. Eres la reina del ingenio.

-[b][i]¿Quieres sentarte? [/i][/b]-la chica me sujeta con fuerza. Debo tener un aspecto lamentable.

-[b]Quiero… salir de aquí[/b]-musito. De todas formas, me apoyo contra la pared y me dejo caer al suelo. Sacudo la cabeza, intentando despejarla-[b]No, en serio…[/b]-ahora toca aparentar ser una persona normal, no una rubia histérica que acaba de despertarse después de lo que claramente es un secuestro-[b]¿qué estoy haciendo aquí? [/b]

-[b][i] Es una larga historia. Pero no te preocupes, saldremos de aquí[/i][/b]-me dice el chico.

-[b]Saldremos… guay[/b]-eso es, Ann, respira hondo. ¿Ves? Ya no estás taaan mareada-[b]Sé que no es el mejor momento para hacer vida social, pero… me llamo Ann. [/b]

-[b][i] Yo soy Sarah y él, Cecil[/i][/b]-dijo la chica, Sarah, con una de esas sonrisas que tienen algunas personas, de esas que transmiten tranquilidad.

-[b][i] Diría que encantado, Ann, pero no estoy encantado de conocerte aquí abajo[/i][/b]-dijo Cecil con un guiño de ojo.

Soy consciente de que la ceja se me dispara levemente, me incorporo un poco contra la pared e intento sonreír.

-[b]Lo mismo digo[/b]-me vuelvo hacia Sarah-[b]Y lo mismo te digo a ti también[/b]-añado, tocando levemente la mano con la que me sujeta.

-[b][i] Una pregunta, ¿Cómo te ves para poder andar? [/i][/b]-me preguntó Cecil.

-[b]Yo… estoy un poco cansada, pero creo que puedo[/b]-intento apartarme de la pared y mantenerme en pie-[b]¿Vosotros estáis bien? [/b]

Sarah me hizo apoyarme de nuevo en la pared, y gracias al cielo, porque casi me pongo a ver doble de nuevo.

-[b][i] Será mejor que esperemos un poco[/i][/b]-dijo-[b][i] Sí, estamos bien, no te preocupes[/i][/b]-añadió, con esa sonrisa suya que transmite tanta tranquilidad.

-[b][i] Tú descansa, tranquila[/i][/b]-me dijo Cecil con una leve sonrisa.

-[b][i] Y dinos, Ann, ¿de dónde eres? [/i][/b]-me preguntó Sarah.

¿De dónde soy? Preguntas como esa resultaban muy fáciles de contestar, pero en el estado en que se encontraba mi cabeza… (¿esto era un caos o me había vuelto loca?) no era mucho lo que podía hacer.

-[b]Yo… creo[/b]-me llevo la mano a la frente y me la masajeo, a ver si así puedo pensar mejor-[b]soy de Vancouver[/b]-añado. Sí, tiene sentido-[b]¿Y tú? Bueno… ¿vosotros? [/b]

-[b][i] Soy de la calurosa y soleada Inglaterra[/i][/b]-dice Cecil con un tono en que mezclaba a medias orgullo y sorna. Es un alivio poder detectar tonos de voz.

-[b][i] Yo soy de Nueva York, pero a estas alturas creo que soy de Moondale de toda la vida[/i][/b]-dice Sarah suspirando pensativa.

-[b][i] Iba a decir lo mismo. Un comentario curioso puede sacar los malos pensamientos en cualquier momento, ¿no? [/i][/b]-dice Cecil.

-[b]Malos pensamientos…[/b]-ahogo un suspiro, intentando alejar a Francis de mi mente-[b]Estáis en la universidad… ¿no? ¿Qué estudiáis? [/b]

-[b][i] Enfermería, aunque no con la faldita blanca y sombrero a juego tan sexy que algunas enfermeras llevan hoy en día[/i][/b]-intento contener una carcajada al imaginarme a Cecil vestido de enfermera sexy… no sé qué podría pasarle a mi cabeza si suelto una carcajada.

-[b][i] Intento estudiar periodismo[/i][/b]-añade Sarah-[b][i]¿Y tú? [/i][/b]

-[b]Estoy a la vez con Filosofía e Historia…[/b]-digo, con una sonrisa de resignación. La gente se cree que estoy loca por ir con esas dos carreras a la vez-[b]… ahora es cuando me miráis con cara de póker, lo sé, soy un bicho raro. [/b]

-[b][i]¿Y todavía te queda tiempo para que te secuestren? [/i][/b]-pregunta Sarah, fingiendo sorpresa. Me sale una sonrisa, no puedo evitarlo-[b][i] Qué suerte[/i][/b]

Suelto una risita sorda.

-[b]Supongo que eso es por mi manía de ir a hacer un poco de footing después de que se pone el sol-me encojo de hombros[/b]-recordadme que no vuelva a cruzar el parque.

-[b][i] Creo que correr después de que se ponga el sol en esta ciudad es un deporte de riesgo. Pero bueno. Todos tenemos una vena masoquista, ¿no? [/i][/b]-definitivamente, estoy de acuerdo con este hombre.

-[b]Ya, pero es una ciudad tan pequeñina y mona que teóricamente debería ser idílica. [/b]

-[b][i] No hay nada menos idílico que Moondale, pero le acabas cogiendo cariño[/i][/b]-dice Sarah-[b][i] Debe ser por sus habitantes, que somos todos un encanto. Menos estos, claro…[/i][/b]-señala a su alrededor, y supongo que se refiere a los imbéciles que nos han secuestrado.

– [b][i] Aquí encontrarás lo mejorcito y lo peor de Moondale. Por supuesto, el comité de bienvenida que has tenido es de lo mejor que tenemos por ahora claro. [/i][/b]-dice Cecil.

Esbozo una sonrisa, fantaseando con la posibilidad de saber quienes son los secuestradores. Aunque mejor sería que no. Una cosa es creer que eres valiente y otra muy distinta es serlo realmente.

-[b]Si mis padres fuesen ricos, demandaría a estos que nos han traído aquí… pero como no lo son… [/b]-suspiro-[b]creo que sería mejor que intentásemos largarnos… ¿no? [/b]

-[b][i] En eso estamos mientras nos cargamos a unos cuantos bichitos de la talla XXL para despejar el pasillo. [/i][/b]-suelta Cecil con una sonrisa.

Vale. Es definitivo. Estoy atrapada en un capítulo de Expediente-X. O en una peli de marcianos. O algo así. El haberme vuelto loca no cuenta como opción.

-[b]¿Bichitos? ¿Te refieres a bichos con colmillos? ¿Como perros? [/b]-se me sale una risita medio histérica al recordar al perro que me atacó y al perro que atacó a Francis-[b]Si hay que cargarse a unos cuantos… me apunto. Quiero salir de aquí[/b]-respiro profundamente, no vaya a ser que me tomen por más loca.- [b]y me cargaré a todos los bichitos XXL que intenten pararnos… ¿tenéis un arma? [/b]

-[b][i] No…no tenemos armas…[/i][/b]-me dice Sarah, mirándome como si realmente me hubiese vuelto loca.

Y no, no me he vuelto loca. Pero la situación es TAN surrealista que merece que yo dé todo la locura de mí.

– [b][i] Luchamos con lo que tenemos. Las cosas no estarían tan complicadas si estuviesemos armados hasta los dientes, pero bueno. [/i][/b]-dice Cecil.

Me miro las manos. Luchar con lo que tenemos. Pues más me vale tener algo.

-[b]Entiendo… [/b]-miro por el suelo y veo una bandeja de las que había tiradas. La agarro y sonrío como si me hubiese vuelto loca-[b]…ya estoy armada[/b]-sé que es una tontería, pero si hay bichos cerca, me siento mejor con algo en la mano-[b]espero que hayáis visto [i]El señor de los anillos.[/i] [/b]

¿Por qué no? Sam Gamlli destrozaba Orcos con una sartén. Era una pena que no estuviese en La Tierra Media y que no tuviese a Aragorn a mi lado. Pero bueno, Cecil y Sarah casi fijo que sabían pelear también.
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[QUOTE][spoiler]Sarah y Cecil han sido por Stefy & Eitan respectivamente. Ha sido genial rolear con ellos 🙂 Así como nota xD Ann no está tan loca como parece, sólo tiene un pequeño shock post-traumático.[/spoiler][/QUOTE]

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