[b][Jamie Smith|| Alrededores de la Iniciativa Awaken {Con todos}][/b]
Estábamos todos en esa zona, delante de una puerta que se había bloqueado y todos discutían sobre algo que no estaba contando con mi interés. Me quedé un poco apartada del grupo, recuperando mi resuello y sobre todo el alma que había dejado varios metros atrás y más abajo. Y pensaba en lo que me habían contado mi abuela y mi tía, sobre el mundo sobrenatural y sus elementos; consiguiendo que yo me riese a carcajadas en sus caras en ese momento.
Ahora sólo me apetecía refugiarme en la cama de mi abuela y que ella me consolase, o me mimase, como cuando yo sufría pesadillas de niña. Porque vale que hace poco de un año haya descubierto mi brujería, mi magia interna; eso ya me había causado una serie de traumas, de negaciones fuertes, de haber transmitido mis sentimientos a través de la magia, causando algún que otro accidente casero…pero eso era una cosa normal.
Lo que no era normal, lo que me estaba aterrando hasta niveles insospechables era ese lugar dónde estaba parada ahora mismo. Un lugar que superaba todas las pesadillas que uno podría tener por el resto de sus vidas, un lugar que había atrapado a todas las cosas sobrenaturales que podían existir en el mundo. Y había sido mi primera vez al ver y enterarme que existían vampiros, licántropos, demonios, brujas, esos dos chicos guapos que no sé qué poder tienen y otro tipo de sobrenatural.
Eran personas simpáticas, de hecho, lo comprobé cuando se ayudaban unos a los otros, en la huida. Había una rubia petisa, que le pedía algo al chico guapo del poder ese que no sé cual es, de quedarse. Vaya, ese sí que era terriblemente guapo. El guapo le decía que no podía, que debía ir en busca de alguien, y el guapo número dos había dicho que le acompañaba, justo cuando la puerta se bloqueaba. De resto mucho no entendí, porque empezaron a hablar todos al mismo tiempo, y el hechicero ese, que es medio [i]creepy[/i] les decía lo que sucedía en ese preciso instante, pero en otra zona de ese lugar horrible. Y que era luna llena o eso había entendido, consiguiendo que tragase saliva y me preocupase un mucho sobre la idea de licántropos transformándose.
Un tercer guapo, con barbita, al que reconocí como McLeod, de la biblioteca, decía algo de no sé que de los meses, no sé qué de Enero y que nos separáramos por seguridad. Era lo que pensaba hacer yo, por mi propia cuenta, irme a lo de mis parientes, meterme en la cama y esperar a despertarme de esta pesadilla. Observé el bosque, y vale que entraba miedo terrible recorrerla sola, pero ellos habían dicho que nos fuéramos por nuestra propia cuenta. Observé el grupo, y escuché al demonio ese de color verde con cuernos rojos decir algo de un bar, lo que en mi fuero interno no me parecía tan mala idea, llenar las venas de puro alcohol.
Y vale, que según las leyes de Estados Unidos, los menores de veintiún años no podían beber…pero me los iba a pasar por el forro a esa ley. Porque los legisladores no han sido secuestrados, drogados fuertemente y encerrados en un sitio horrible. Y escapado de criaturas asesinas y peligrosas. No señor, yo si tenía que beberme un bar entero, lo iba a hacer, por mucho que llegase a sufrir una resaca de mil cojones la mañana siguiente. Eso se cura con helado de chocolate con oreos de Ben&Jerry’s.
Ya más tranquila, y recuperada, me enderecé buscando alguna forma de despedirme formalmente.
– [b]Bueno, supongo que hasta acá llegamos, así que me iré a donde pertenezco…[/b]- señalé con el pulgar hacia el bosque.- [b]y capaz que ahogarme un poco en alcohol del fuerte y un poco de helado[/b].- añadí con tono bromista, aunque intuyo que no me salió muy bien.- [b][i]Whatever[/i]…espero que lleguen bien a sus hogares y que no les pase nada.[/b]- me giré en dirección hacia el bosque, con un nudo en la garganta, por lo que volví a girarme hacia ellos.- [b]¿No hay lobos ni cosas raras ahí, verdad?[/b]- pregunté, en tono aniñado.
A pesar de saber que existían cosas sobrenaturales, tiempo atrás, no me daba miedo caminar de noche; pero luego de lo que pasó, me lo estaba pensando dos veces la idea de caminar de noche y sola. Y no me iba a quejar si algunos de los guapos con poderes que no identifico me acompañasen. Que una también tiene hormonas, vamos.
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