[b]~ Sylver Faith Wolfe | Residencia Hexe ~[/b]
Con el paso de los dias fui recobrando mi personalidad, mi mente, mi fuerza y mis recuerdos; fue un proceso de lo más lento, doloroso (no física sino psicológicamente) y asqueroso. Evitaba pensar en lo ocurrido, pero cada noche tenia la misma pesadilla, una en las que corría sin fuerzas, y cuando giraba la cabeza para averiguar qué me perseguía encontraba aquellos rostros: una de un hombre mayor con cara de asco, y una chica con los labios rojos y unos largos colmillos.
No, no podia permitir que me atrapasen, por lo que corría más y más, hasta que tropezaba y me convertía en su comida. Realmente no sentía dolor, sino miedo y oscuridad, mucha oscuridad. De pronto escuchaba aquel sonido, un grito inhumano, el rugido de un lobo. Eran tantas las veces que tenia aquellos sueños, que siempre que comenzaban me encontraba a mí misma deseando que llegase aquel sonido tan aterrador y a la vez tan familiar.
Despertaba siempre acurrucada, asustada y sudada, en una habitación oscura, con una ventana por la que entraba la poca luz de la calle y desde donde podia escuchar los pasos de los que vivían por encima. Era algo asi como un hogar: la Residencia Hexe.
En realidad podría haberme largado de esta mierda, podria haberme refugiado en la casa de mi abuela, esconderme en alguna esquina y no salir nunca, pero incluso alli, rodeada de fotos familiares y libros de hechizos, me sentiría muy sola. Al menos aqui habia movimiento, no tanto debido a los acontecimientos, pero era recomfortable escuchar aquellos pasos. Quién lo diría, la antisocial necesita de los demás para poder vivir tranquila, es un gran paso Sylver.
Pero aún asi, necesitaba a alguien, un único ser vivo que podría ayudarme a recobrar a Sylver por completo: mi gato Obscure.
[QUOTE= Flashback | 2 de Diciembre]
Después de despedirme de mis acompañantes, entre los que se encontraban una chica muy simpática y de mi misma condición ([b]Jamie[/b]), el chico sexy que me ayudó a salir de mi celda ([b]Dominic[/b]) y un demonio cuyo nombre sigo sin recordar, deambulé por las calles. Habia mentido para poder hacer aquello, les habia dicho que iba a pasar por la casa de mi mejor amiga para dormir alli, pero ¿yo? ¿mejor amiga?; esa no era Sylver.
Habia aprendido a sobrevivir por mis medios, observando a cualquiera mínimamente sospechoso para echar a correr o lanzarme una patada en la entrepierna -o arrancarle los pelos si se trataba de una chica-
Después de una cuantas horas llegué a la Residencia, cuando se podían ver las primeras luces de la mañana. No me lo habia propuesto pero ya que habia regresado viva no iba a dar la vuelta y arriesgarme a ser capturada; lo que me faltaba. Me habia convertido en un fantasma, no solo por la apariencia sino por la forma de caminar, evitaba causar cualquier ruido, incluso al quitarme el pelo del rostro, como si fuese necesario.
La habitación estaba completamente igual de cómo la dejé, incluso los disfraces que no escogí y dejé tirados en el suelo, la cama deshecha, las bragas de encaje que compré dos dias antes de mi desaparición, y la pasta de dientes destapada. Y como era usual: mi compañera de habitación invisible seguía sin aparecer, no habia rastro de ella.
No tardé mucho en darme cuenta de una de las cosas más importantes de aquella habitación: Obscure. ¿Dónde se habia metido? ¿Por qué no lo escucho maullar? ¿Dónde están sus bolas de pelos?. No habia nada ni nadie. ¿Y si se ha muerto? Ha estado todo este tiempo sin comida, sin cosquillas en la barriga y sin patadas por molestarme mientras dormía. ¿Lo habrán capturado también?
Cuando miré por la ventana me di a mi misma la esperanza de que se hubiese escapado al no encontrarme. De todas maneras no habia mucha altura, y a Obscure aún le quedaban cinco vidas.
Pensé en las posibilidades de encontrar un gato negro de ojos amarillos por Moondale mientras me daba una ducha fria, me miré al espejo por primera vez en mucho tiempo, me peinaba y comía algo que encontré en mi cajón secreto de las golosinas. Estaban un poco rancias, pero me eran suficientes.
Lo siguiente que recuerdo fue quedarme dormida en la cama, y comenzar con las pesadillas…[/QUOTE]
Asi habia pasado los dias, acostada, teniendo pesadillas y escapándome a primera hora del dia a comprar comida y periódicos. No queria salir mucho de la habitación, a veces iba a la cafeteria pero siempre me pedía el frappuccino para llevar, asi me evitaba ser observada por los demás. Pero aquello tenia que terminar, no podia estar toda mi vida asi, por lo que cogí el maquillaje, oculté las ojeras y salí por aquella puerta.
Lo que más deseaba aquella antisocial en aquel momento era escuchar y ver a seres humanos…
[spoiler]Sylver sale de su escondite.[/spoiler]
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