Moondale

VOLVIENDO A CONOCERSE

[b]Edward Maclay | Cafeteria de la Universidad [color=blue]{Con Ann}[/color][/b]

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Mire extrañado como Diana se marchaba, parecía distraída y triste, no sabia muy bien porque pero esperaba que pronto se recuperara. Ella era una brisa de aire fresco para todos con sus bromas y alegría. Tome asiento de nuevo, Ann permaneció en silencio y yo también durante un rato sin saber muy bien que decir.

[b]- Bueno….. que tal te ha ido esta semana. –[/b] dije para romper el silencio incomodo que se había quedado.

[b][i]- ¿Esta semana?. –[/i][/b] se encogió de hombros [b][i]- Si descontamos el hecho de que parece que me he metido en una serie que es un cruce entre Expediente X y Harry Potter y el Prisionero de Azkaban,; yo diría que me ha ido bastante bien. -[/i][/b] comenta, con una pequeña sonrisa, quitándole hierro al asunto. [b][i]- Espero que a ti también te haya ido bien, porque lo último que recuerdo fue a una chica haciendo algo estilo Lupin, y después creo que perdí la conciencia.[/i][/b]

Al parecer Ann aun no sabia lo que era, no sabia si decírselo o no, tal vez el contárselo la traumatice o algo, aunque si se enterase mas tarde igual era peor.

[b]- En cuanto a eso, veras…. no se muy bien como decirte esto. No te asuste pero…. tu también te transformaste esa noche.[/b]

Ann se quedo muy quieta, casi sin respirar, mirándome sin pestañear. Con un movimiento mecánico, despacio, agarro el vaso de té helado y se lo lleva a los labios, bebiendo un sorbo. Lo dejo sobre la mesa de nuevo, y abrió la boca para hablar, pero no dijo nada. Cerró los ojos con fuerza, volvió a abrirlos y se movió por su silla.

[b][i]- Bueno… vale… parece que… mi subconsciente mandándome sueños en los que soy un lobo tenía la razón-suspira-Subconsciente 1, Ann 0. -[/i][/b] sacudió la cabeza intentado aclarar sus ideas [b][i]- ¿Le hice daño a alguien?-[/i][/b] pregunto preocupada.

[b]- Creo que no, saliste corriendo hacia el bosque tras los otros licantropos. ¿Despertarte con sangre a tu alrededor?[/b]

[b][i]- No… no. Sólo había barro –[/i][/b] soltó una risita sin alegría [b][i]- Me desperté en un riachuelo. –[/i][/b] dijo cogiendo aire e intentado no perder el control [b][i]- ¿Por qué… soy un… una chica-lobo?[/i][/b]

[b]- Ocurre si otro licantropo te muerde. ¿Cuando te ataron?[/b]

[b][i]- Fue el verano de mi graduación, en Vancouver. –[/i][/b] cuenta con los dedos [b][i]- hace dos años, más o menos…-[/i][/b] explica. [b][i]- Pero yo creía que había sido un perro grande, sin más… y apenas tengo marca…-[/i][/b] añadió. [b][i]- ¿Qué se supone que tengo que hacer ahora?-[/i][/b] preguntó desalentada [b][i]- Antes no entendía qué pasaba, pero… ahora sé que soy un peligro…-[/i][/b] murmuró. [b][i]- ¿Se puede curar?[/i][/b]

[b]- Por desgracia no hay cura, pero tranquila, con meditación se puede controlar. Por el momento en la siguiente luna llena te aconsejo que te encierres en algún lugar. Si no conoces ningún sitio te ayudare a buscar uno.[/b]

[b][i]- Vaya… gracias –[/i][/b] dijo con una sonrisa [b][i]- La verdad es que me aterra pensar que pueda hacer daño a alguien… -[/i][/b] jugueteó con el botón de su bolígrafo [b][i]-¿Sabes de algún sitio en el que pueda informarme más sobre el tema?[/i][/b]

[b]- En la biblioteca debe haber más información, siempre y cuando Christopher no tenga los libros bajo llave. Aunque él también te puede ayudar en ello.[/b]
[b][i]-¡La biblioteca!-[/i][/b] dijo, alarmada [b][i]-¡Debería ir pitando hacia allá! En…-[/i][/b] miro su reloj [b][i]- tres horas tengo que entregar un trabajo que aún no he empezado –[/i][/b] dijo, con cansancio [b][i]- Aunque ahora mismo el trabajo es el menor de mis problemas… ¿vienes y me enseñas esos libros o me ayudas a convencer al bibliotecario de que me los enseñe?-[/i][/b] sonrió.

[b]- Claro, además yo también iba hacia la biblioteca, tengo algo de lo que hablar con Christopher. Pero antes…. –[/b] Me levante y recogí lo que había pedido [b]- Podemos irnos ya si estas lista.[/b]

Salimos de la cafetería y pusimos rumbo a la biblioteca.

[b][i]- ¿De dónde eres, por cierto?-[/i][/b] pregunto, mientras íbamos caminado [b][i]- Y sí, estoy intentando concentrarme en asuntos triviales y no echar a correr hasta reventar-[/i][/b] añadió, con una sonrisa traviesa.

[b]- Soy Canadiense, de Vancouver, pero no estuve mucho tiempo allí. Cuando tenía 5 años nos mudamos a Nuva York.[/b]

[b][i]-¡Vaya coincidencia! Yo también soy de allí –[/i][/b] comenta [b][i]- Aunque siempre he querido viajar a Nueva York –[/i][/b] añadió, con una risita. Suspiro y miro a su alrededor, un tanto preocupada [b][i]- ¿Quien más sabe… lo mío?-[/i][/b] pregunto.

[b]- Todos los que estábamos allí esa noche, precisamente Christopher era uno de los presentes. –[/b] Abrí la puerta de la biblioteca y deje que Ann pasase primero.

[b][i]- O sea, que hay un montón de gente ahí fuera que sabe que soy un bicho peludo con ansias homicidas…-[/i][/b] dijo por lo bajo [b][i]- Pues qué bien…-[/i][/b] añadió, girándose hacia el puesto del bibliotecario, el cual estaba vacío [b][i]- Parece que tu amigo no está –[/i][/b] dijo, mordiéndose el labio inferior.

[b]- Tampoco es que ellos sean del todo normales. Pues si, parece que ha salido. Deberías intentar hacer ese trabajo mientras, cuando vuelva hablaremos con él.[/b]

[b][i]- Vale, buena idea…-[/i][/b] dijo acercándose a una mesa cercana a la del bibliotecario y dejando su bolso [b][i]- Échale un ojo, no vaya a ser que me lo roben –[/i][/b] añadió, con una risita mientras desaparecía tras unas estanterías. Al cabo de unos minutos volvió con dos tomos sobre filosofía presocrática [b][i]- La filosofía dominará el mundo. –[/i][/b] dijo con sorna, dejando los libros sobre la mesa.

Deje que Ann se concentrara en su trabajo, por mi parte entre en el despacho de Christopher y me senté en una de las sillas para comer lo que había pedido en la cafetería.

[spoiler]Ann ha sido controlada por Thaly[/spoiler]

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