[b]Diana Echolls| Iniciativa Awaken | Bloque Alpha[color=purple] {POST CON NOTAS MÁSTER}[/b][/color]
Después de abandonar a Lila a su suerte, Liad y yo tuvimos que apretar el paso para alcanzar a los demás que ya estaban entrando al bloque Beta. Unos segundos antes de que los millones de imágenes comenzaran a cruzar mi mente, quise avisar a Liad de lo que me iba a pasar porque lo menos me apetecía era tener a un crío asustado dando grititos mientras mi cabeza estaba más concurrida que Harrods en las rebajas. Pero como siempre, no me dio tiempo.
Sujeté mi cabeza con ambas manos más por inercia que por dolor y esperé a que se me mostrase lo que pretendían que viera que era casi nada por culpa de la oscuridad que predominaba en toda la Iniciativa. Tuve que acercarme un poco más hasta lo que pude adivinar que eran dos cuerpos inconscientes y un tercero alimentándose de ellos. Al descubrir quién era uno de ellos grité con todas mis fuerzas por el horror que me producía aquella visión que dolía más que cualquier daño físico que me pudieran hacer. Un vampiro monstruoso estaba cenándose a Daniel y a otro chico que estaba igual de bueno que mi cuñado, aunque el bicho lo había entendido de forma literal.
Cuando abrí los ojos de nuevo vi que no había caído en el suelo y mi aspecto debía ser menos lamentable de lo que lo era antes del cambio de cuerpo.
– [b][i]¡Eh! ¡Ayuda! ¡Algo le pasa![/b][/i] – Gritó el rubiales y yo levanté la ceja pensando si es que realmente a estas alturas no se había dado cuenta de que aquí algo así podía convertirte en el postre de la familia Adams.
– [b][i]¿Qué la pasa? ¿Tiene la regla o algo así? [/b][/i] – Preguntó mi compañero de fatigas a McLeod y a Edward cuando ya estaban a nuestra altura.- [b][i]Porque nunca había visto algo igual. Más bien no lo recuerdo, pero bueno. [/b][/i] – Añadió algo confuso.
– [b]No tengo la regla. [/b]- Quise gruñirle para que se dejase de preguntar obviedades, pero al ver que sólo era un niño perdido me contuve y suavicé el tono de voz todo lo que pude.
– [b][i]¿Estás bien? [/b][/i] – Christopher ignoró al chico.- [b][i]¿Qué has visto? [/b][/i]
– [b]Nada bueno. [/b]- Negué con la cabeza.- [b]Será mejor que hagamos algo antes de que se cumpla. [/b]
– [b][i]Buen control de visiones, a mi aun me duele la cabeza cuando veo algo. [/b][/i]- Dijo Ed sonriendo.
– [b]Tendré que pedirte un cambio de cuerpo a ti para Navidad.[/b]- Bromeé en un intento de desviar la atención de lo que había visto.
– [b][i]Diana céntrate en la visión, ¿qué pasaba? [/b][/i] – A McLeod se le notaba la preocupación incluso en el tono de voz.
– [b]Si no llegamos a tiempo, el primo feo de los vampiros va a… [/b]- Me quedé en silencio. No podía terminar la frase. Cuanto más tiempo perdiésemos en explicaciones más posibilidades había de que ocurriese. – [b]Hay que hacer algo.[/b]
– [b][i]¿Tu eres el de las ideas Christopher?¿Se te ocurre algo? [/b][/i] – Dijo con una mirada que iba de Diana a Mc.
– [b][i]¿Están en peligro? [/b][/i] – asentí. Sabía a quienes se refería. – [b][i]Lo primero es ponernos en marcha. Pensaremos el plan de camino. [/b][/i] – Dije para después echar a andar rápidamente junto a los demás.
Mientras íbamos andando vi a un guardia tirado en el suelo, inconsciente o muerto, no quise saberlo. Sin mediar palabra, miré a McLeod con una sonrisa maliciosa y fui hasta el tipo que estaba tendido y tenía sobresaliendo de un bolsillo una petaca que seguramente contenía algo que no era agua. La cogí disculpándome varias veces por si acaso me veían en el Más Allá y se la enseñé como un trofeo a Edward y a Christopher.
– [b]Tengo una idea que haría realidad los sueños de cualquier pirómano.[/b]- Dije riéndome como si estuviera loca.
– [b][i]¿Crear más alcohol, rociárselo al vampiro gigante que dices y prenderle fuego? [/b][/i]- Edward se rascó la cabeza pensativo.
– [b]Ed…[/b]- Al decir esto fui hasta él y le pasé el brazo por encima.- [b]Si pudiese crear más alcohol pondría un bar y desde luego, no estaría aquí metida.[/b] – Después me puse algo más seria y añadí.- [b]Pero no vas muy desencaminado.[/b]
– [b][i]Creo que tengo una ligera idea de lo que has pensado. [/b][/i] – Comenzó a decir McLeod.
– [b]¿Ahora me lees el pensamiento?[/b] – Pregunté fingiendo sorpresa.- [b]¡Qué cochino eres! [/b]
– [b][i]Diana… [/b][/i] – McLeod sonrió aunque dejó ver algo de exasperación en su voz– [b][i]Volviendo al plan, yo puedo contenerlo mientras vosotros lo incendiáis. [/b][/i]
– [b]¿Me ayudarás, Ed?[/b] – Pregunté.- [b]Porque puedo llamarte Ed, ¿no? Al fin y al cabo éramos amigos en tu mundo.[/b]- Tras eso, le di un golpecito en el hombro.
– [b][i]Claro, no es la primera vez que me llamas o llamáis Ed. Dime que tengo que hacer. [/b][/i] – Adoptó una expresión seria para demostrar que estaba prestando atención.
– [b]Abigail, necesito que te escondas con Liad en alguna de las celdas porque puede ser peligroso.[/b]- Le dije a Abigail y ella sin mediar palabra, le hizo un gesto a Liad para que la siguiese.
– [b][i]Tened cuidado. [/b][/i]- Musitó el rubito y fue detrás de Abigail.
Después de que se fueran, miré a Edward y le hablé.- [b]Cuando McLeod haya encerrado al…bicho ese…tú y yo tenemos que repetir a la vez las palabras[/b] [i]Exorere flamma[/i] [b]…y rezar para que funcione. ¿Podrás hacerlo?[/b]- Pregunté con nerviosismo.- [b]Es importante que sea a la vez, así que tendremos que contar hasta tres o algo parecido…[/b]
– [b][i]Entendido. [/b][/i] – Respondió con seriedad, pero se le notaba que estaba nervioso.
– [b]McLeod, ¿tienes ya tu hechizo?[/b] – Me mordisqueé la uña del dedo índice.
– [i]Deficio sorere.[/i] – Dijo en latín y después hizo una de sus pausas – [b][i]Creará una barrera a su alrededor, pero no podré mantenerla mucho tiempo, cada vez que la golpeé se debilitará. [/b][/i]
– [b]Me gusta.[/b]- Desde luego, Christopher era un hombre con recursos.- [b]Cuando estemos llegando os avisaré y tú Mc tendrás que prepararte para tu conjuro. Una vez que ya esté eso encerrado, Edward y yo contaremos hasta tres (sí sé que es ridículo, pero también necesario) y pronunciaremos nuestro hechizo, ¿qué os parece?[/b]- Si seguía mandando de esa forma acabaría convertida en mi madre.
– [b][i]Vamos a quemar a ese vampiro. [/b][/i]- Edward parecía encantado con la idea y al verlo, McLeod asintió con una leve sonrisa.
Al decir eso, apuramos el paso y decidimos no hablar para no malgastar fuerzas.
Apenas sí pudimos distinguir algo al llegar al Bloque Beta porque la oscuridad era casi total, por lo que tuve que orientarlos con lo que recordaba de mi visión. El bicho al que nos íbamos a enfrentar era monstruosamente monstruoso y así lo demostró dándole un manotazo al compañero de Daniel haciendo que se golpease contra una pared.
– [b]Guaperas, no intentes levantarte. [/b]- Grité casi al aire y le lancé al vampiro la petaca abierta haciendo que líquido se derramase sobre él.
– [i]Deficio sorere[/i]- Recitó McLeod segundos después con voz firme. Alrededor del monstruo se formó un cubículo de energía lo bastante fuerte como para impedir que saliera…al menos de momento.
– [b][i]Ahora, Edward. [/b][/i]- Tras decir eso conté hasta tres mentalmente y conjuramos al unísono.- [i]Exorere flamma.[/i]
Ya estaba encerrado, aunque no tardaría mucho en escapar. Les hice un gesto a Edward y a McLeod para que me siguiesen y fuimos en busca de Daniel y del otro chico que estaban en la pared más cercana al cubo de energía.
[spoiler]Cada personaje ha sido controlado por sus respectivos dueños. La nota máster es el encierro del Turok Han que implica que todos los personajes deben reunirse y salir de allí pitando porque no tendrán mucho tiempo.[/spoiler]
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