Moondale

CANSANCIO MENTAL

 [b]Sarah Echolls|Subterraneo 1[/b]

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Estaba cansada. Destrozada. Hecha pedazos. Llamarlo de mil formas diferentes lo único que hacía era agotarme más. Subir aquellas escaleras me estaba costando más a mí La Cazadora, la Elegida, la que se suponía que tenía una resistencia sobrehumana, que a un señor de sesenta años, obeso y fumador.

La mayor parte de ese cansancio era mental, mi cargo me sobrepasaba la mayor parte del tiempo y en momentos como ese, me sentía pequeña, diminuta y minúscula al lado de ese grupo plagado de personas que lo harían mejor que yo en todas las situaciones que se me ocurriesen.

– [b][i]Tranquila, todo va a salir bien.[/b][/i]- Daniel se acercó un poco a mí para decírmelo, pero continuábamos caminando.

-[b] Deja de leerme la mente[/b].- Respondí arqueando una ceja.

– [b][i]No puedo evitarlo, aunque suene típico, eres como un libro abierto[/b][/i]. – Me dedicó una leve sonrisa y yo se la devolví. No tenía ganas de seguir hablando porque me encontraba al límite de mis fuerzas. Los últimos metros estaban siendo los peores, la mayoría nos abstraíamos en nuestros pensamientos, seguramente felices para ayudarnos a superar este último tramo.

-[i]Me prometo a mí misma que no correré en lo que me quede de vida, prefiero ponerme de parto[/i]- Dijo de pronto Silver en voz alta, rompiendo el silencio y me giré para mirarla.-[i] ¡Oh, no! Prefiero correr. ¡Venga gente, que sois unos lentos![/i] – ¿Lentos? Pensé al ver que ella iba de las últimas junto a Jamie que resoplaba con cansancio y Ann, la chica que había conocido hacía un rato. Volví la vista al frente y sonreí. No era mala chica, sólo…un poco inoportuna.

-[i]Oh, mira, como las cucarachas[/i].- La zorra rubia habló en voz alta con un tono condescendiente.- [i]Se esconden ante el peligro, pero les encanta corretear cuando están a salvo. ¿Lo sabías?[/i]- Y al decir eso, esbozó una sonrisa digna de las malas de las películas Disney.

– [i]Quizá deberías reservar tus fuerzas para más adelante en vez de pelear[/i]. – McLeod las interrumpió para dirigirse a Zoë, pero no la miraba a ella mientras hablaba si no que seguía caminando. – [i]Estamos a punto de salir, pero cuando estemos a salvo tendrás que responder por lo que has hecho.[/i]

– [i]A sus órdenes, teniente[/i].- Respondió con sorna la doctora.

Con esa última frase de la rubia llegamos a la planta baja y nos detuvimos unos segundos a tomar aliento. Por fin, la puerta de salida estaba sólo a unos metros.

– [b][i]Yo me quedo[/b][/i]. – Daniel intentó explicarse de la mejor forma que pudo pero yo noté cómo poco a poco, el peso de todo aquel tiempo encerrada se me venía encima. – [b][i]No voy a dejar a Nathan.[/b][/i]

– [i]Yo también, por si necesitas ayuda…. pero necesitaría que utilices eso que sabes hacer. El costado me está matando[/i]. – Dominic, que al parecer era su fiel escudero, fue el primero en dar un paso al frente y Daniel le respondió asintiendo con la cabeza.

– [b]No me hagáis esto…no ahora[/b].- Ya no podía soportarlo más. Era demasiado para una chica de veintiún años. ¿Por qué no podía salir de fiesta, ver series hasta morir de agotamiento, ir al cine todas las semanas, estudiar cuando me apeteciese o tener un novio que no quisiera salvar el mundo? Apoyé la espalda contra la pared y me dejé caer con las manos cubriéndome la cara. No podía más.

– [i]¿Te encuentras bien?[/i]- Preguntó Edward y yo levanté la vista y asentí con la cabeza. No era cierto, pero ¿qué iba a decirle? ¿Era mejor mentir o patalear como si tuviera cinco años?

– [b][i]Sarah, no puedo dejarlo aquí.[/i][/b] – Daniel me miró apesadumbrado, pidiéndome disculpas a su manera- [b][i]La salida está muy cerca y si alguien aparece podréis arreglaros sin mí.[/b][/i]

– [b]No… [/b]- Protesté una vez por si servía de algo.

– [i]Lo siento mucho Sarah[/i]- Abigail se agachó y me apartó el pelo de la cara en un gesto casi maternal.- [i]No te enfades conmigo, pero tengo que quedarme[/i].- Una vez que dijo eso, se levantó y fue hasta donde estaba Dominic.

– [i]Si volvéis echaréis por tierra todos lo que ha hecho Nathan[/i]. – McLeod intervino adoptando una pose seria. –[i] Imagínate que tuvieses un plan para poner a Sarah a salvo, pero en el último momento alguien decidiese ir a salvarte y ella también fuese, ¿cómo te sentirías?[/i]- Pretendía con eso que Daniel cambiase de opinión, pero se equivocaba. Daniel no era de esos.

– [b][i]Lo sé. [/b][/i]. – La respuesta de Daniel fue contundente – [b][i]. Por eso ella no vendrá con nosotros. Nos ha costado mucho llegar hasta aquí, por eso sólo iremos Dominic y yo. [/b][/i].

– [i]Si queréis esperar a Nathan hacedlo fuera con un montón de árboles donde esconderse por si nos atacan algunas de esas criaturas[/i]. – Edward parecía preocupado.

– [i]Por una vez en la vida podrías hacer lo mejor para ti y no sólo pensar en los demás[/i]- Diana intervino, con el semblante más serio de lo acostumbrado.- [i]Nathan nos ha ayudado y le debemos mucho, pero arriesgándonos de forma absurda sólo conseguiremos que nos maten o lo que es peor, que nos encierren aquí de por vida y sinceramente, ninguna de las dos opciones me resulta atractiva en este preciso momento así que, ¿VIENES TÚ O TE LLEVO A RASTRAS, CUÑADO?[/i]- Bramó en un intento desesperado de que la escuchase.

– [b][i]Mientras tenga oportunidad de salvarlo, lo haré.[/b][/i] – Respondió sin pensárselo – [b][i]Se lo prometí, y no le debo menos que intentarlo.[/b][/i]

– [i]Vete, yo me quedo aquí por si aparece[/i]. – Le dijo Dominic a Daniel.

– [i]También me refería a ti, guaperas. No te pongas celoso[/i].- Diana le guiñó un ojo a Dominic y después volvió a la carga.- [i]Sé por qué le gustas a mi hermana, es más que evidente (lacónico y guapo a partes iguales con algo de héroe da como resultado chicas babeando), pero a mí no me pongas ojitos de cordero porque no funciona [/i].- Se acercó hasta Daniel y movió el dedo índice a modo de negación.

– [b][i]Seguid cuidando así de Sarah[/b][/i]. – Daniel se dirigió a todos y después sonrió – [b][i]Gracias Dominic.[/b][/i] – Tras decir eso le curó la herida y se dio la vuelta hacia la puerta de las escaleras que conducía a los demás niveles, pero cuando intentó cruzarla un mecanismo se activó haciendo que la puerta blindada que había permanecido abierta, se cerrase completamente. La única puerta que permanecía abierta en ese momento era la de la salida y no iba a ser por mucho tiempo.

[spoiler]Resumiendo: No pueden ir a por Nathan porque han cerrado el acceso. el por qué ya lo sabréis xD

Cada personaje ha sido controlado por su respectivo dueño.[/spoiler]

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