Moondale

EL PASADO EN UN OBJETO

[b][Jamie Smith || Residencia Lorenzetti ][/b]

jamiesmith

Ocho días habían pasado, de los cuales cada día se me ha hecho entre eterno y estresante a la vez. Porque, por muy mucho que estuviera instaladísima en la casa de mi abuela, eso no quitaba la constante sensación de mantenerme alerta a cada ínfimo movimiento o ruido extraño. Me ha pasado unas cuantas veces en lo de Nana, como la tarde en la que llegué luego de la huida de ese sitio. Arribé en la casa de Nana, como si me hubiesen metido en una trituradora enorme, y me hubiesen echado basura o alguna porquería olorosa; y mi abuela me miró como si fuera un extraterrestre de otro planeta, antes de mandarme derecho a la ducha.

Recuerdo exactamente el chillido de niña pija que emití, cuando entró mi tía a comprobar que no me había ahogado en la ducha; la miré a Carolina tan pero tan mal, por haberme asustado.

– [b][i]Jamie…sólo te faltaban sacar las garras, soltar un rugido y arañarme.[/i][/b]- me había dicho con un tono ligero, tratando de romper la tensión que yo llevaba.- [b][i]Sé que en este momento estás susceptible a todo y todos, pero cariño…[/i][/b]- se sentó sobre la tapa del retrete y me miró a través de la mampara.- [b][i]Aquí estás más que segura y excesivamente protegida; Nana no va a dejar que nadie te atrape para hacerte cosas raras.[/i][/b]

Por mucho que Carolina me dijera eso, no me había dejado muy tranquila, porque he chillado cada vez que me crucé a Angus, el gato gordo y negro de Nana. Y aún ocho días después seguía estando intranquila, tanto que me negaba en redondo a salir al exterior, por mucha protección mágica que tuvieran las instalaciones. Creo recordar que Nana me obligó a salir al aire libre, bajo amenaza; ella es efectiva, aunque tardó un poco en conseguir el acometido: salí al exterior hace dos días, apenas. Carolina me acompañó durante esos dos días en la galería; hacía bastante frío y eso me mantuvo demasiado alerta. No le conté nunca a Carolina y Nana lo de la Iniciativa Awaken; pero sabía que ellas dos sabían lo que me había pasado.

Hoy era el octavo día, ya por la mañana y estaba tirada en la cama, con Angus; murmuré un hechizo de práctica, consiguiendo que el gato gordo maúllase de desesperación, provocando que me riese sin malas intenciones.

– [b][i]Pobre Angus…[/i][/b]- comentó mi abuela, quien estaba entrando en mi habitación a dejarme una taza de té caliente.- [b][i]¿Has pensado en volver a Moondale? Deberías, no quiero que vivas con constante miedo a todo.[/i][/b]

– [b]Nana, no me apetece volver, ¿vale?[/b]- mascullé, girándome para darle la espalda.

– [b][i]James…[/i][/b]- puse los ojos en blanco, mi abuela me decía solamente James cuando estaba un poco enfadada.

– [b]Carmella…[/b]- respondí en el mismo tono. No quería volver allá, no quería que me atrapasen y me hicieran de todo. Ya bastante mal lo había pasado enfrentándome a vampiros y licántropos transformándose en mi cara.

Mi abuela me echó una mirada bien italiana y no me inmuté en absoluto, ya no me daba miedo; habían otras cosas que daban más miedo que la mirada italiana de Carmella Lorenzetti.

– [b][i]Vas a ir, vas a socializar y bien que podrías traer a ese aesir guapo.[/i][/b]

– [b]¡NANA![/b]- exclamé escandalizada.- [b]Y además…¿cómo es que sabes del guapo número dos?[/b]- inquirí, dado que no le había contado de Dominic.

– [b][i]Cariño…soy bruja.[/i][/b]- contestó como si fuera demasiado obvio.

Me tapé la cara contra la almohada y sonreí, mi abuela era una casamentera total; no en vano seguía insistiendo en que Carolina se casase con un hombre hecho y derecho. Noté que dejaba la taza en la mesilla de noche, antes de besarme el cabello y susurrarme con que fuera valiente. Y me puse a recordar ocho días atrás, donde había imperado forzosamente la valentía para volver a la ciudad.

[QUOTE]Estaba caminando con la chica que había sido atacada por una vampira y rescatada por una rubia petisa, más el guapo número dos y un demonio llamado Lorne, bastante simpático y que distaba de los típicos demonios malvados. Le oía hablar sobre su bar y no sé que más, porque estaba bastante colgada en mis pensamientos, en las ganas tremendas de darme una ducha y de dormir para no despertar. La chica me tocó el hombro y pegué un respingo.

– [b]Disculpa, estoy un poco nerviosa…[/b]- le dije con una leve sonrisa.- [b]¿Sucede algo?[/b]- pregunté dejando entrever un tono preocupado.

– [b][i]Siento curiosidad, ¿te he visto alguna vez por el campus?[/i][/b]- sonrió timidamente.

La observé, era muy probable que sí, que nos hubiésemos visto por el campus alguna vez.

– [b]Supongo que sí, dado que todo Moondale está metido en el campus…incluyendo a los malos.[/b]- respondí con una mueca.- [b]Jamie Smith.[/b]- me presenté.

-[b][i]¡Oh! [/i][/b]- la cogió por sorpresa- [b][i]Sylver Wolfe.[/i][/b]- me extendió la mano.- [b][i]Encantada.[/i][/b]

Me quedé un poco en blanco, sin saber qué decir.

-[b] Uhmm, no debería preguntar esto, pero…¿qué eres?[/b]

La vi reírse antes de contestarme.

– [b][i]Supongo que una bruja, bueno vale, soy una bruja oficialmente, pero por cómo me trataron ahi abajo creo que parecía una vampiresa o algo peor.[/i][/b]

Alcé una ceja, ¿otra bruja? Vaya, eso no estaba mal. Sólo esperaba que no fuera tan creepy como Edward; aunque me he preguntado si alguna vez dejaría de tenerle miedo a él. No supe que responderme.

– [b]Igual que yo, aunque a mí no me han hecho nada allá abajo…[/b]

– [b][i]Wow, una bruja más en mi vida; es cómo recibir un regalo adelantado por tu cumpleaños[/i][/b]- se rió- [b][i]¿y cuál es tu poder? ¿ya lo has descubierto?[/i][/b]

Negué con la cabeza, sabía cual era mi poder, pero no me gustaba hablar mucho de ello, pero alguna vez tendría que contarlo y ya que estaba la pregunta, pues respondí.

– [b]Mi poder es la psicometría…[/b]- murmuré.- [b]Es la habilidad de conocer acontecimientos pasados a través de un objeto.[/b]- expliqué con monotonía.- [b]Y la verdad, es una putada en grandes cantidades industriales, porque son tantas imágenes mezcladas que me cuesta pillarlas una por una y no son precisamente muy buenas imágenes, de hecho son horribles y asquerosas[/b].- suspiré.

– [b][i]Siendo honesta, no me gustaria nada tener tu poder [/i][/b]-se calló y miró al suelo mientras caminaban, luego comenzó a reirse sola- [b][i]¿Te puedo hacer una pregunta? ¿ves imágenes si tocas un consolador? Bueno vale, olvida lo que he dicho, son pensamientos impuros que tengo las 25 horas del dia, y se han intensificado al estar encerrada alli dentro…[/i][/b]

Me detuve ante la pregunta que me había hecho y terminé imitándola, pero a carcajadas. Esa pregunta había conseguido que me relajase un poco más de lo habitual y me quitara ese estrés constante que llevaba.

– [b]Gracias a Dios que no he tocado un consolador, porque menudas imágenes estaría viendo.[/b]- respondí con jovialidad.- [b]No te preocupes, en cierta medida te entiendo en lo que respectan a las hormonas, aunque no con tanto énfasis.[/b]- le sonreí.- [b]Y sí…es bastante jodido el poder, me da dolores de cabeza y muchas veces unas tremendas ganas de vomitar.[/b]

-[b][i]Entonces es como estar embarazada[/i][/b]- siguió caminando en silencio.

Reí con ligereza, nunca lo había pensado así.

– [b]Supongo que sí…[/b]- miré hacia donde íbamos, antes de devolver la cabeza y observar a un dicharachero Lorne y un Dominic demasiado alerta; le sonreí para animarlo. – [b]¿Y cual es tu poder, Sylver?[/b]

– [b][i]A parte de ser una lengua-suelta, atrapa-enemigos y mete-patas, mi poder, o bueno lo que intenta ser un poder en condiciones, es la Atmokinesis[/i][/b]- sonrió- [b][i]O lo que es lo mismo, la habilidad para manipular el clima. Espero poder desarrollarlo mejor ahora que he salido de esa cárcel.[/i][/b]

– [b]Ese es mucho mejor que el mío, vamos. Si quieres que todos los días sea soleado, pues lo haces…¿o no es tan así?[/b]

-[b][i] Más quisiera yo. No, al menos al principio no es tan fácil, y creo que nunca lo será. Las leyes de la Naturaleza son sagradas, y por tanto poderosas e influyentes; basta con intentarlo un poco y me muero del dolor de cabeza: todo se vuelve negro y termino desmayándome. Será que aún soy muy débil, o que debo intentarlo más[/i][/b]- se rie- [b][i]Como mucho puedo crear ligeras corrientes de aire y controlar el clima en una pequeña extensión, pero a un alto precio.[/i][/b]

– [b]Estamos jodidas, francamente.[/b]- respondí con pesar.- [b]¿Será normal que quiera volverme alcohólica por culpa de este poder? Joder, preferiría ser como Piper Haliwell y congelar cosas para escaparme.[/b]

– [b][i]Ni que lo digas[/i][/b]- rie- [b][i]Desearía tener la vida de las Halliwell tan solo un dia, no creo que sea necesario el dolor de cabeza para orbitar.[/i][/b]

-[b] Totalmente, además podrías orbitar a una playa si te apetece…[/b]- concordé con ella.- [b]Pero ya sabes, Hollywood lo hace fácil, mientras la vida real nos jode a diestra y siniestra.[/b]

-[b][i] No hay más que vernos[/i][/b]- se miró de arriba a abajo- [b][i]Cuerpos molidos, caras fantasmas, ropa sucia…[/i][/b]

Asentí ante lo que había dicho, mirándome esa ropa blanca que llevaba puesta. Quería quitármela de encima y quemarla. Me quedé en silencio, mirando en derredor con esa sensación constante de que debía estar alerta.[/QUOTE]

Sonreí al recordar a Sylver, ni siquiera me había molestado su pregunta sobre el consolador, de hecho era bastante gracioso. Angus se me arrimó y le acaricié la tripa con pereza. Volver a Moondale no era algo que me apeteciera mucho, pero sabía que allí era donde podría mejorar mi habilidad como bruja. Agarré la taza y me bebí el té, del que sabía que mi abuela le había puesto alguna hierba extraña con el fin de convencerme de salir de mi encierro. Sonreí, Carmella Lorenzetti era implacable cuando quería. Acabado el té, decidí que era hora de pegarse una vuelta por Moondale.

[spoiler] Sylver ha sido manejada por su dueño.[/spoiler]

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