[b][Jamie Smith || Restaurante Chino || {Con Dominic Williams}][/b]
El restaurante chino no lucía mal, era un poco hortera,- todo hay que decirlo- pero servían un chop suey para chuparse los dedos. Me dirigí hasta el fondo del sitio y me senté contra la pared, para tener campo visual de quien entraba y quien salía por la puerta del lugar. Me acomodé, miré la carta con cierta pereza, sabiendo que ya tenía mi elección culinaria, y de reojo observaba a Dom. Al menos guapo número dos tenía un nombre.
La camarera vino a atendernos, le pedí mi elección y por lo visto Dom no pidió nada, sólo quedándose con su café.
– [b]¿Sabes?[/b]- comenté.- [b]Esto se parece peligrosamente a una escena de Crepúsculo…[/b]- le dije, con una risita.- [b]Sólo, que no soy tonta descerebrada como Bella Swan.[/b]- añadí con otra risita, antes de beber el agua de mi vaso.- [b]Espero que no brilles con purpurina, ¿eh, Dom?[/b]- bromeé.
– [b][i]No, yo no brillo, el que brilla es Daniel.[/i][/b] – Bromeó.
Me reí, aún sin saber quien era Daniel.
-[b] Bueno, no sé quien es Daniel…[/b]- me encogí de hombros.-[b] Y tengo que admitir que me gustan más los vampiros que han matado aquella vez…[/b]- susurré por lo bajo.- [b]Les prefiero a ellos, antes que a esa cosa brillosa.[/b]
– [b][i]Stephenie Meyer debería darse un tour por Moondale para ver como son las cosas en realidad.[/i][/b] – Cogió la carta para ver que iba a tomar.
Me tapé la boca, aguantando una risotada.
-[b] No le convendría…sería instantáneamente comida de vampiros.[/b]- murmuré, aguantando como podía mis carcajadas, sin mucho éxito.
– [b][i]O por un verdadero licántropo y no esos perros lobo.[/i][/b] – Sonrió y bebió del café.
Me seguí riendo, hasta que la camarera trajo mi pedido, notando como se me hacía agua la boca. Comí dos o tres bocados para contentar el estómago y me quedé pensativa.
– [b]Confieso que en su momento pensé que me estaban haciendo una broma de esas típicas de la cámara oculta en la televisión, el día que me dijeron que era una bruja…[/b]- comenté, dejando el tenedor sobre el plato.- [b]Estuve como una buena semana sin creérmelo, y luego casi un año negando esa realidad…[/b]- crucé mis manos, nerviosamente.- [b]Y cuando consigo aceptarlo, termino en la Iniciativa…[/b]- separé mis manos y jugueteé con la comida.
-[b][i] Mi hermana y yo llevamos en esto desde pequeños, al principio parece difícil de creer, pero te irás acostumbrando a todo esto.[/i][/b] – le dio un sorbo al café.
Volví a comer dos o tres bocados, mirando de reojo al resto de los comensales con cierta desconfianza.
– [b]Supongo, no lo sé con exactitud.[/b]- murmuré luego de haber comido la mitad de mi plato.- [b]Ahora se suma el hecho que no soy pariente de mi abuela, que pertenezco a otro linaje de brujas, del cual no tengo la más jodida idea de quienes pueden ser.[/b]- bufé con frustración, alejando la comida y apoyando mi cabeza entre mis manos.
– [b][i]¿Te ha dicho tu abuela algo acerca de eso?[/i][/b]
-[b] No, no he hablado con ella, básicamente porque me he enterado de esto hace pocos minutos, no más de una hora atrás…[/b]
– [b][i]Deberías evitar comentárselo, cuando ella esté preparada te contará lo que te tenga que contar.[/i][/b]
Le miré con el ceño fruncido. Honestamente no creía poder aguantarme la noticia.
– [b]No puedo quedarme callada, Dominic.[/b]- dije con firmeza.
– [b][i]Si quieres saber que fue de tu verdadera familia eres libre de preguntarle. Pero tal vez la preocupes más. ¿No seria mejor olvidar lo que has descubierto y seguir disfrutando del cariño de tu abuela?.[/i][/b]
– [b]¿Y no saber cual es la verdad? ¿O de donde vengo?[/b]- pregunté.- [b]Eso no quiere decir que vaya corriendo a los brazos de alguien que me ha abandonado.[/b]- añadí.- [b]Sólo quiero saber de donde viene mi magia…[/b]
– [b][i]Si quieres saberlo adelante, preguntale. Pero tal vez no te guste lo que tenga que contarte.[/i][/b]
Asentí, desviando la mirada y mirando por la ventana, tratando de ocultar mi angustia interna. Dominic tenía razón, era altamente probable que lo que me dijese Nana me caería realmente mal y probablemente me hiciera daño.
– [b]Me arriesgaré.[/b]- murmuré, alzando la mano para llamar a la camarera y pedirle la cuenta.
Necesitaba aire, nuevamente. La camarera vino, trayendo la cuenta y recogiendo las cosas; me disponía a pagar, cuando Dom me quitó la cuenta y negó con la cabeza, dando alusión a que él pagaría. Quise negarme, pero él me cortó, sin dar a pie a reclamos; desistí, sonriendo suavemente.
A los pocos minutos, ambos estábamos en la calle, con lo cual me despedí de él con un beso en la mejilla y un ‘Gracias por todo’ y me alejé en dirección a la residencia estudiantil. Necesitaba estar sola.
[spoiler]Dominic manejado por Alph.[/spoiler]
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