Moondale

DECISIONES DEL CORAZON

[b]Christopher McLeod | Su casa {Con Diana Echolls}[/b]

mcderrotado

Me desperté atolondrado, la cabeza me martilleaba y no conseguía evitar sentirme mal por lo que había ocurrido, así que seguí tumbado en la cama un buen rato, observando cómo dormía Diana.

Pensé en lo fácil que sería para mí tenerla siempre así a mi lado, lo fácil que sería mirarla dormir durante horas sin tener que reprimir lo que sentía por ella, pero no podía, precisamente porque sentía algo por ella no podía hacerlo. La historia no debía repetirse.

Miré el reloj y vi que ya era la una de la tarde. La cabeza me seguía doliendo, así que decidí levantarme y arreglar uno de los muchos problemas que tenía pendientes. Me puse un pantalón de pijama y salí de la habitación en dirección a la cocina.

Una vez allí, abrí una por una todas las puertas de los armarios y fui sacando toda la bebida, así como la que tenía en la nevera. La mayoría eran botellas que me habían regalado y que solo sacaba en ocasiones señaladas, al menos así era hasta hace un mes.

No pude evitar recordar, por mucho que trataba de evitarlo, siempre había algo que me lo recordaría. Así que recordé, recordé con los dedos crispados mientras recorrían de un lado a otro la cicatriz de mi cuerpo, una marca imperecedera de lo que había ocurrido, y de lo que nunca podía volver a ocurrir.

Con todas las botellas delante de mí y los recuerdos del pasado en mi cabeza, sentí una sensación que no sabría describir, simplemente me urgía a dar un trago y olvidarme de todo, dejarme llevar. Incluso mi propia mente se autojustificaba, [i]sólo es un trago, después tiraré lo demás.[/i] ¿Por qué no?, era un argumento razonable.

Escuché el ruido de una puerta cerrándose y después el del agua al caer, Diana estaba dándose una ducha. Cogí un vaso del armario y eché un par de cubitos de hielo, después cogí una de las botellas, un whisky escocés con bastante “solera”, llené el vaso y volví a pensar. Esta vez pensé en Diana, en lo difícil que era mantenerme apartado de ella y en lo aún más difícil que sería conseguirlo ahora. Me consolé por un momento pensando que no me importaba que me odiase, siempre y cuando estuviese bien, pero sólo me engañaba a mí mismo, sí que me importaba, me importaba más de lo que podía aceptar. Mis dedos se cerraron con fuerza en torno al vaso y lo lancé hacia el fregadero, contra el que chocó con un sonoro [i]¡CRASH![/i], haciéndose pedazos y llenando la cocina con el olor del whisky.

Me acerqué al fregadero, recogí los cristales y los tiré a la basura. Después cogí las botellas y las fui vaciando una por una. No voy a mentir, más de una vez volví a pensar en parar y beber, pero no podía, al menos le debía eso a Diana y a mí mismo.

Ya sólo quedaban tres botellas por vaciar, contando la que estaba vaciando en ese momento, cuando Diana apareció por la cocina con cara de sueño y el pelo aún mojado de la ducha.

– [b][i] ¿Qué haces? [/b][/i] – Preguntó de forma curiosa acercándose hasta mí para darme un beso en la mejilla. –[b][i] Me he puesto una de tus camisas para estar por aquí, espero que no te importe. [/b][/i]

– [b]No…no pasa nada. [/b] – respondí evitando el contacto. No había hecho nada más que empezar y ya me estaba pareciendo imposible distanciarme de ella.
Llevaba en la mano una pastilla con su envoltorio que abrió.- [b][i]¿Me das un vaso de agua, por favor? [/b][/i] – se la metió en la boca y con voz algo más pastosa añadió.- [b][i] Supongo que te imaginarás para qué es. [/b][/i]

– [b]Sí, me hago una idea. [/b]– respondí. Cogí un vaso, se lo llené de agua y se lo di. Después me volví de nuevo hacia el fregadero con la mirada fija en el infinito. No sabía cómo hacerlo.

Diana se acercó por detrás y me abrazó, después se puso de puntillas y me dio un mordisquito en la oreja. – [b][i] Todavía no es la hora de comer, ¿qué te parece si soy yo tu aperitivo? [/b][/i] – me susurró al oído y después rió. Me aparté y de nuevo sin mirarla le hablé.

– [b]Diana, esto no está bien, ahora sólo hemos conseguido que sea peor para ti. [/b] – Aunque en realidad, también iba a ser peor para mí, porque ya había comprobado cómo era estar con ella y habría dado cualquier cosa por conservarlo, cualquier cosa excepto su seguridad.

– [b][i] No pienso hablar con tu espalda.[/b][/i] – respondió con enfado, tal y como me temía, pero en mi imaginación todo era más fácil, en mi imaginación me bastaba con que estuviese a salvo, pero la realidad era muy distinta, no podía soportar verla así y menos por mi culpa. Me di la vuelta y traté de no fijarme en ella, si lo hacía no podría seguir adelante.- [b][i] Gracias.[/b][/i] – dijo cruzándose de brazos.- [b][i] No sé a qué viene esto ahora, sobre todo teniendo en cuenta lo que ha pasado. Pensé que estabas cómodo conmigo y que habíamos conseguido llegar a algo, pero al parecer me has utilizado para pasar un buen rato.[/b][/i] – se quedó en silencio durante unos segundos. Unos segundos que se me hicieron interminables porque sus palabras me habían golpeado más fuerte que cualquier otra cosa. – [b][i] No importa, me iré de aquí tan rápido que ni siquiera recordarás que he estado. [/b][/i] – se giró dispuesta a irse.

– [b]Ah…maldita sea. [/b] – me debatí. – [b]Por más que me digo que tenemos que estar separados por tu propio bien no consigo convencerme. [/b]– dije acercándome a ella. – [b] Tengo un debate dentro de mi cabeza y los dos bandos están demasiado igualados. [/b] – me puse delante de ella, la sujeté por los hombros y le dije. – [b]Escúchame, Diana, ódiame, maldíceme, pero no pienses ni por un momento que no te quiero o que me he aprovechado de ti, porque esta es una de las decisiones más difíciles de mi vida. [/b]

– [b][i]¡No es tan difícil! [/b][/i] – gritó con las lágrimas agolpándose en sus ojos. Sentí una opresión en el pecho que fue subiendo hasta mi garganta- [b][i]¿Por qué tenemos que estar separados? [/b][/i] – añadió cogiéndome por los hombros.

– [b]Porque ya he visto lo que puede pasar, ya he visto morir a alguien por mi culpa, porque YO la conduje a eso. [/b] – respondí con los nervios recorriendo todo mi cuerpo.

– [b][i]¿Pero te estás dando cuenta de lo que estás diciendo? [/b][/i] – me preguntó mientras se acercaba hasta mí y me sujetaba la cara.- [b][i] No me va a pasar nada, pero si me pasase, al menos habría sentido muchas más cosas que algunas personas que viven hasta los noventa años. [/b][/i] – hizo una pausa, pero siguió sin soltarlo.- [b][i] No puedes pensar en que la historia puede repetirse, porque así no vas a ser feliz jamás y eso no puedo permitírtelo. [/b][/i]

– [b]Prefiero no ser feliz si así consigo que estés a salvo. [/b] – una solitaria lágrima cayó por mi mejilla. Sentí que algo dentro de mí se abría y ya no podía detenerlo, algo que llevaba mucho tiempo guardado bajo llave, oculto bajo la máscara.- [b]¿Sabes lo que es ver morir a alguien a quien quieres delante de tus propios ojos y no poder hacer nada? ¿Saber que tú la has conducido a eso? ¿Qué si no fuera por ti ella seguiría teniendo una vida, mejor o peor, pero una vida? [/b] – ahora ya no era sólo una lágrima, sino varias. Se puede llorar por varios motivos, yo lloraba con ira, por la impotencia que había sentido al no poder hacer nada.

Diana se acercó y me fue besando las lágrimas una a una, hasta que llegó a mi boca y me besó. Ese beso me recordó todo lo que estaba perdiendo, pero era mucho mejor que perderla a ella.

– [b]Diana no puedo ni imaginar que te pasase lo mismo a tí. [/b] – dije mirándola a través de mis ojos anegados de lágrimas. – [b]Ya cargo con una muerte sobre mis espaldas y sigo cometiendo los mismos errores. Conduje a una chica inocente a la muerte. Le ofrecí aventuras, la animé a mejorar en la magia y la llevé conmigo a través del peligro hasta que sucedió lo inevitable. [/b]

– [b][i] No hay duda de que lo tuyo son las brujas… [/b][/i] – respondió intentando quitarle importancia al asunto. La comparación era inevitable, quizá por eso veía como una verdad absoluta que la historia podría repetirse. – [b][i] Perdona…a veces no sé ni lo que digo. [/b][/i] – puso cara de haber metido la pata y se quedó un rato en silencio. Parecía no saber muy bien que decir, pero al final, no sin esfuerzo, logró decir – [b][i] Puedo ayudarte a superarlo, ni siquiera te pido que seamos una pareja, podemos ser amigos, pero tienes que dejar que te ayude. [/b][/i]

– [b]Ya no tengo remedio, estoy conduciendo a Sarah por el mismo camino.[/b] – respondí apretando los puños. Llevaba mucho tiempo pensándolo, recuerdo que cuando me hablaron de ella y me la asignaron no pude evitar comenzar a sentirme culpable. Sarah no sólo era una Cazadora, era la nueva Elegida, y sin ella la profecía no se cumpliría y el mundo llegaría a su fin. Tenía que hacerlo y tenía que ser yo mismo, no podía dejarlo en manos de cualquier otro, tenía que preparar a Sarah para enfrentarse a cualquier amenaza y sobrevivir, sobretodo sobrevivir. Al final no lo habría conseguido de no haber sido por Daniel, él fue quien la encontró. También recuerdo lo que Daniel le había dicho, que debía entrenarse y poder defenderse porque, aceptase su legado o no, la considerarían una amenaza e irían a por ella. Tenía razón, claro, pero no podía evitar pensar que la estaba conduciendo a su muerte.– [b]Será mejor que te alejes de mí antes de que salgas aún peor parada, lo mejor sería que todo el mundo lo hiciese. [/b]

– [b][i]¿A Sarah…? [/b][/i] – se separó unos pasos y lo miró como si no lo entendiese del todo.

– [b]Convencí a Sarah para que aceptase su legado, soy su Vigilante y se supone que debía hacerlo para prepararla para cuando llegase el momento pero…sé queda Daniel tiene razón pero no puedo evitar pensar que…si a Sarah le pasa algo será sólo culpa mía…[/b] – me sentía bastante extraño, por una parte tenía una extraña sensación de alivio al compartir todo esto con alguien, pero por otra me sentía completamente turbado y preocupado.

– [b][i] No es necesario que me lo cuentes todo ahora. [/b][/i] – se quedó en silencio y me cogió de la mano para llevarme hasta el sofá.- [b][i] Hazlo cuando estés preparado. [/b][/i]

– [b]Parece que está saliendo todo por sí solo. Estaba latente esperando salir y diste en un punto clave. [/b] – admití. No creía que hubiese podido contener todo eso mucho tiempo más sin compartirlo con nadie, normalmente la carga siempre se lleva mejor con ayuda, especialmente la que llevas dentro desde hace mucho. Es como una astilla que necesita ser extirpada. – [b]Es sólo que… [/b]- intenté explicar. – [b] tengo un recuerdo constante de lo que ocurrió… [/b]– señalé la cicatriz de mi cuerpo. – [b]y no puedo evitar pensar que estoy llevando a Sarah por el mismo camino. [/b] – mi voz estaba ligeramente entrecortada porque me costaba hablar, era como si tuviese algo en la garganta que me impidiese hablar con normalidad. – [b] Y que a ti te puede pasar lo mismo. [/b]

Me pasó los dedos por la cicatriz con suavidad y después me miró a los ojos.- [b][i] Todos tenemos cicatrices, incluso los que no las tenemos en el cuerpo las tenemos en el alma. [/b][/i] – suspiró.- [b][i] Son las huellas que dejan nuestros errores y debemos aprender de ellos, no esconderlos como si fueran algo de qué avergonzarse. [/b][/i]

– [b]Perdóname por todo Diana, por todo lo que has tenido que ver de mí, pensé que podría soportarlo yo sólo pero veo que sólo se incrementaba haciéndolo así. [/b] – razoné. – [b]¿Podemos seguir como antes? Sé que suena egoísta pero quiero tenerte cerca siempre y comprobar que estás bien, física y emocionalmente. [/b]

– [b][i] Sí, pero que sepas… [/b][/i] – movió los dedos por mi pecho y mi abdomen.- [b][i] que como antes significa “sin derecho a roce” [/b][/i] – después se levantó y echó a andar hacia la habitación exagerando una postura sexy para caminar

No pude evitar sonreír mientras la veía caminar hacia la puerta, esperé en silencio mientras se vistió y cuando salió nos despedimos. Pero en cuanto la puerta se cerró mi cara reflejó mi verdadero estado de ánimo, pena, más de la que pudiese explicar con palabras.

Volví a ser el Vigilante, solo en una casa silenciosa y con una Cazadora a la que entrenar.

[spoiler]
Nota de Stefy: Sigue siendo el mismo día, pero estaban durmiendo por el exceso de ejercicio (?)
Diana ha sido controlada por Stefy, espero que os guste.
[/spoiler]

Comentarios

Deja una respuesta