Moondale

DOLOR

[b][ Zoe Cooper | Subterraneo tres – Bloque Beta [/b]

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La idea había sido de January. La chica loba había resultado tener más valor del que me esperaba: en lugar de correr a esconderse en las faldas de la cazadora, había decidido coger el toro por los cuernos. Y yo la hubiera aplaudido, pero había estado demasiado ocupada pensando yo misma en cómo salir de ahí. Sí, la idea no estaba mal. Había de captar su atención para que ella pudiera dispararle un dardo por la espalda. Los problemas eran dos: uno, que después de eso, mi única ayuda seguía siendo una niña sin ningún poder que pudiera controlar y, aparentemente, con la misma fuerza que un hamster enano; el otro era que, en realidad, nada había salido bien y Allard había sido casi lanzada en volandas hacia un lado de la estancia en cuanto el no muerto se había dado cuenta de la treta.

Así que ahí estaba yo, sola, con el labio sangrando profusamente, un dolor agudo en la nariz y calambrazos a lo largo de mi brazo izquierdo, intentando golpear a un ser que tenía tres veces la fuerza que yo pudiera haber soñado jamás.

-[b]Hijo de la gran…[/b]

Un nuevo golpe me lanzó hacia la pared. Dolían como ninguno de los que yo hubiera recibido antes. No era nueva en esto. En la misma Dollhouse los problemas no habían sido pocos y había pasado demasiados años practicando muay thai como para no saber dónde y cómo golpear para dejar a alguien K.O, pero ‘alguien’ no era lo mismo que ‘vampiros con superfuerza’, obviamente. Lancé una patada hacia su costado, pero apenas si llegué a rozarle. Encadené un puñetazo que impactó directamente con su mandíbula, para luego girar sobre mí misma y lanzarle un codazo directo a la nariz. Pude sentir el sonido del hueso rompiéndose, como pude sentir el golpe en la parte baja de la espalda, que me dejó sin aire durante unos segundos. Caí al suelo de rodillas, tosiendo, levantando la vista justo a tiempo para observar cómo el chupasangres se alejaba en dirección opuesta.

Me limpié la sangre del labio con el brazo, manchando de rojo la bata anteriormente impoluta, e hice un pequeño esfuerzo para incorporarme. El dolor se extendía por la zona de las costillas a intervalos irregulares, pero no lo suficientemente intensos como para que tuviera que preocuparme por alguna fractura. Apreté los dientes al levantarme y me dirigí a paso rápido hacia donde el vampiro. Lo giré tomándole del hombro con el brazo y lancé la rodilla hacia su costado. El vampiro gimió, gruñendo, y me empujó tratando de lanzarme hacia atrás. Me mantuve con dificultad, apenas trastabilleando hacia atrás y lancé un golpe al estómago que fue interceptado. Sentí cómo me retorcía el brazo, logrando que me girara y finalmente me empujó, logrando que cayera sobre mis rodillas con dureza. Contuve -no del todo- un pequeño gruñido desde el suelo.

Me giré sobre mí misma para ver cómo volvía a alejarse, esta vez en dirección a las dos chicas que estaban en la entrada de la celda. Me arrastré hacia la pared con dificultad. Debía de tener una apariencia curiosa. Sentía las heridas quemando en el rostro, unos cuantos arañazos y golpes que se convertirían en hematomas. Me llevé una mano al costado, respirando pesadamente y echando un vistazo enfrente justo en el momento en el que January corría en dirección al vampiro. Levanté las cejas, esa chica estaba definitivamente loca. Se abalanzó sobre el vampiro a la desesperada y ambos cayeron al suelo. El vampiro apenas necesitó unos segundos para incorporarse entre gruñidos, alejándose del crucifijo que la nueva mantenía en alto, y coger a la chica lobo del pelo antes de que tuviese tiempo para levantarse y lanzarla contra una pared. Ella gimió al recibir un golpe en las costillas, así que, entre jadeos, avancé hasta el vampiro y me lancé sobre él para sujetarle desde atrás por el cuello.

-[b][i]¡No![/i][/b] -la voz de January me sobresaltó, distrayéndome el tiempo necesario para que él me tirase al suelo.

Caí de lado, en un golpe sordo que probablemente me dejaría un enorme cardenal. Resoplé, viendo cómo la chica loba se valía de todo lo que podía para enfrentarse al vampiro, acorralada contra la esquina. La vi golpearle en la entrepierna, lanzar varios puñetazos a la cara del no muerto y, finalmente, morderle con todas sus ganas, haciendo que el chupasangre la soltara y retrocediera un par de pasos mientras ella se pasaba la manga del pijama por la boca, asqueada. Sonreí de medio lado, no muy lista, tampoco muy cuerda, pero sí una superviviente. Justo en ese momento noté el dolor en la cadera; llevaba algo en el bolsillo. Deslicé la mano hacia el interior, rozando con los dedos el lápiz que siempre solía llevar encima y sonriendo.

-[b][i]No ayudes, Barbie[/b][/i] -oí que me gritaba la chica loba con voz ahogada. Me levanté con parsimonia, sin dejar de mirar como intentaba esquivar los golpes del vampiro-. [b][i]Ya puedo yo sola, tranquila[/b][/i] -añadió con ironía.

-[b]O Barbie o Stacey Malibú, decídete[/b] -le espeté, levantándome de golpe y dando un par de zancadas que me situaron justo a su lado.

-[b][i]Es que todavía no sé a cuál odio más[/b][/i] -a mí, si se medía por el veneno de su voz-. [b][i]Cuando lo decida, ya te llama…[/b][/i]

Un golpe del vampiro la hizo callar y me dio a mí el tiempo necesario para pegarle un puñetazo directo a la mandíbula. Trastabilleó hacia atrás apenas unos centímetros, pero tenía que aprovechar la ocasión. Retrasé el brazo derecho, sujetando el lápiz con fuerza, y me lancé sobre su pecho. Sentí su mano cerrándose dolorosamente alrededor de mi brazo, y después su puño golpeando contra mi cara. Casi pude escuchar el lápiz cayendo inerte sobre el suelo.

-[b]Allard, ¡en el corazón![/b]

Señalé el lápiz aún con los ojos entrecerrados por el dolor, pero sentí cómo el vampiro me soltaba, probablemente yendo a por ella. Me pasé una mano por la cara, aunque aquellos golpes me estaban doliendo probablemente más en el orgullo que en la piel. Abrí los ojos del todo. January estaba contra la pared, a un par de palmos del suelo, mientras el chupasangre la sostenía por el cuello. Me moví rápidamente para coger el lápiz, corrí hasta su espalda, y lo clavé con todas mis fuerzas en el lugar en el que estaba su corazón. Por un segundo creí que había fallado, luego aquel ser se convirtió en polvo delante de mis narices y January cayó al suelo con un golpe seco. Durante unos segundos nos miramos, ella con odio y yo simplemente en silencio. No sabría decir cuál de las dos había salido peor parada, aunque por otro lado para ser unas novatas teníamos suerte de seguir vivas.

-[b][i]¿Dónde demonios has aprendido a pelear así?[/b][/i] -Allard fue la primera en hablar, aunque más bien parecía estar escupiéndome incredulidad a la cara. Para lo mona que parecía cuando estaba inconsciente, era capaz de miradas de odio que superarían las de muchos tipos duro.

-[b]Soy más vieja. He tenido más tiempo[/b] -contesté simplemente, encogiéndome de hombros.

Me miró con recelo, echando luego un vistazo al polvo que se acumulaba a nuestros pies, justo en medio. Luego se levantó, volvió a mirarme con odio y comenzó a caminar en alguna dirección detrás mío, sin olvidarse de golpearse contra mi hombro por el camino. Sonreí. Me lo merecía.

Eché yo entonces un vistazo al polvo que había a nuestros pies y las decenas de preguntas que me habían asaltado durante el poco tiempo que había estado allí volvieron a mi mente. Aceptar lo de la Dollhouse había sido una cosa. Increíble, pero con base científica. Aceptar aquello significaba aceptar que había algo que la ciencia había pasado por alto, un mundo real y tangible que estaba allí, delante de nuestras narices sin que casi nadie lo viera. Y si no lo entendía, mucho menos podía emitir juicios. ¿Tenía razón Preston diciendo que todos eran una amenaza? ¿O realmente gente como la que me rodeaba se merecía la oportunidad? En aquel momento no tenía muy claro qué pensar. Había matado a un vampiro por primera vez y, después de aquello, empezaba a plantearme que quizás las cazadoras eran útiles. Ellas y todo lo que peleara contra aquellos seres. Bufé, girándome y mirando alrededor. Estaba deseando salir de allí, tomarme una copa o dos o tres y pasarme varios días de resaca, sin tener que plantearme ninguna de aquellas cuestiones.

Y ni siquiera estaba segura de salir de allí viva.

[spoiler]Pobrecitas, si les hubiera pasado un tractor por encima probablemente se sentirían menos apaleadas xD Lamento el retraso![/spoiler]

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