[b]Sarah Echolls|Casa de las Echolls {Con Daniel Arkkan}[/b]
Llegaba más tarde de lo habitual a casa y lo sabía. Me había entretenido con un último vampiro especialmente escurridizo que se me había escapado. Desde que habíamos salido de la Iniciativa mi rutina nocturna era muy diferente a la del resto: Me iba a dormir a las nueve de la noche y a las doce me despertaba para patrullar. Eso hacía que me olvidase de cómo me había sentido allí dentro y entrenaba para que nunca más me pasase algo así.
Subí con rapidez las escaleras de casa y evité la puerta delantera para no encontrarme con sorpresas desagradables. Después, agradecí mis habilidades de Cazadora que me ayudaron una vez más, a trepar el árbol más cercano a mi dormitorio cuya ventana estaba entreabierta.
De un salto me posé sobre la alfombra y fui quitándome la ropa con rapidez dando gracias a quien fuera porque Kaylee llevase ya unos días en Barcelona continuando sus estudios. Me di la vuelta en ropa interior, buscando desesperadamente mi pijama y cuando giré la vista a la puerta vi a Daniel esbozando una media sonrisa mientras portaba una bandeja con un apetitoso desayuno en una mano y mi pijama en la otra. Ahogué un grito e intenté taparme con lo primero que encontré que fue un ridículo cojín en forma de corazón rosa.
– [b]¿Me…me puedes dar mi pijama…por favor? [/b]- Pregunté con hilo de voz.
– [b][i]Parece que hoy te has entretenido un poco más de la cuenta. [/b][/i] – Sin dejar de sonreír me tendió el pijama.
– [b]Gracias, ¿puedes darte la vuelta? Sigo semidesnuda. [/b]- Le pedí sin soltar el cojín.
– [b][i]Oh…ah…sí, sí. [/b][/i] – Tras ponerse colorado porque al parecer no se había dado cuenta de la poca ropa que llevaba, se dio la vuelta.
– [b]Gracias . [/b]– Sonreí tímidamente y me vestí como pude.- [b]¿Por qué crees que acabo de llegar? [/b]- Disimulé sentándome en mi cama.
– [b][i]Porque llevo viéndote escabullirte desde el primer día, concretamente cuando tropezaste con la mesa del pasillo. [/b][/i] – Volvió a su posición original y me acercó la bandeja. – [b][i]Ya me conozco tu ruta como la palma de mi mano. [/b][/i]
Intenté que de mi boca saliese el “gracias” de cortesía por aquel estupendo desayuno que constaba de un zumo de naranja recién exprimido, unas tortitas con sirope de chocolate y un vaso de leche, pero no pude porque el hambre me superaba así que me bebí el zumo de un trago y comí las tortitas de dos en dos. No era el comportamiento más adecuado para una chica normal y menos si era delante de la persona con la que esperas intimar, pero ser la Cazadora ya lo hacía todo muy poco normal.
– [b][i]Dormir un poco no te vendría mal. [/b][/i] – Su gesto se tornó más serio, algo preocupado.
– [b]Ya dormí anoche unas dos horas… [/b]- Me excusé cuando conseguí tragar las tortitas – [b]Pero ya viste que a lo de desayunar no le dije que no… [/b]- Cogí el vaso de leche y lo fui bebiendo más despacio.
– [b][i]Sarah… [/b][/i] – Se sentó a mi lado mientras yo posaba sobre la mesita – [b][i]no soy el más indicado para decirte que no puedes seguir así, pero es que no puedes seguir así. [/b][/i]
Lo miré de arriba abajo con incredulidad.- [b]¿Te ha poseído McLeod? [/b]- Bromear no era lo mío, por lo que hice una pausa.- [b]¿Ahora me odias? [/b]– Puse mi cara más triste al decirlo.
– [b][i]Sabes que eso no es posible. [/b][/i] – Miró al suelo con un gesto triste. – [b][i]Pero sé lo que se siente. Sé lo que es salir cada noche sin apenas dormir y buscar hacerte más fuerte para que no se vuelva a repetir, seguir y seguir hasta el agotamiento porque eso es lo único que impide que estés todo el día recordando. Como si eso fuese a cambiar lo ocurrido. [/b][/i]
– [b]Es lo único que me ayuda a no pensar en todo lo que pasó y en lo inútil que me sentí. [/b]- Le puse una mano en el hombro.
– [b][i]¿Crees que por muy fuerte que fueses habría sido diferente? [/b][/i] – Entonces me miró a los ojos y los suyos seguían siendo tan bonitos como siempre. – [b][i]Créeme, me ha costado años entenderlo, pero no, casi nada habría cambiado, al menos no para bien. Nos habrían capturado igualmente, y habríamos huido con las mismas dificultades. [/b][/i]
-[b]A veces tengo la sensación de que no te conozco. [/b]- Suspiré- [b]Bueno, es que en realidad no sé casi nada de ti.[/b] – Negué con la cabeza.- [b]Y eso me duele porque se nota que has sufrido mucho. [/b]
– [b][i]Cuando estábamos cautivos te prometí que respondería a lo que me preguntases, fuese lo que fuese, así que adelante. [/b][/i] – Asintió con la cabeza. – [b][i]Quizá así sirva para que la historia no se repita. [/b][/i]
– [b]Eso no sería justo para ti. [/b]- Dije rascándome la cabeza- [b]¿Qué te parece si me doy una ducha rápida y después nos preguntamos mutuamente? [/b]- Asintió y tras coger la ropa interior, fui al baño y me di una ducha de la que volví a los pocos minutos con el pelo todavía algo mojado.
– [b][i]Empiezas tú. [/b][/i] – Me dedicó una sonrisa burlona.
– [b]¿Recuerdas algo de tus padres? [/b] – Hice la pregunta sin pensar. Llevaba tiempo queriendo saber cómo eran y qué había pasado con ellos.
– [b][i]Sí, los recuerdo perfectamente, se querían el uno al otro de una forma que nunca comprendí del todo hasta hace poco. [/b][/i] – Aunque intentaba permanecer sonriente, se notaba algo de nostalgia en su forma de hablar, agachó la cabeza y continuó. – [b][i]Siempre los recordaré así, juntos, queriéndose y sonriendo. [/b][/i] – Levantó la vista y me miró de nuevo.
– [b]¿Hasta hace poco? [/b]- Arqueé una ceja de forma divertida.- [b]Muy interesante… [/b]- Me pasé la mano por la barbilla de forma teatral.- [b]Es una suerte que se quisieran tanto, los míos nunca fueron del todo compatibles. [/b] – Se me escapó un suspiro al pensar en eso.
– [b][i]¿Qué pasó? [/b][/i]
– [b]Se conocieron siendo muy jóvenes en una fiesta que organizó el abuelo Logan Echolls. [/b]- Comencé – [b]Mi madre fue allí a acompañar al chico con el que salía y mi padre asegura que en cuanto la vio se enamoró locamente. [/b]- Me eché a reír.- [b]Y salvo la abuela Hilda, las mujeres de la familia somos duras de roer[/b]- Levanté el dedo en forma de amenaza, pero evidentemente, era broma – [b]Estuvo meses siguiéndola a todas partes y enviándole flores hasta que ella fue con él a cenar y así empezó su historia que no duró mucho porque Robert. [/b]- No me gustaba referirme a mi padre como “papá” porque me sentía ridícula- [b]se aburre rápidamente de sus conquistas. [/b]- Apreté los puños con algo de rabia.- [b]No me extraña que insistiese tanto, mi madre es algo así como la mujer más guapa del mundo. [/b]- Me levanté de la cama y fui hasta la mesita donde estaba mi foto favorita de cuando ella tenía mi edad. Después fui hasta donde estaba Daniel y se la di para que la mirase.- [b]Mira, [URL=http://i960.photobucket.com/albums/ae82/Whedonverso/Moondale/eecholls1.png]ésta[/URL] es de la fiesta. [/b]
– [b][i]Las tres os parecéis a ella. [/b][/i] – Sentenció tras echar un vistazo y devolvérmela. – [b][i]Tu turno de nuevo. [/b][/i]
– [b]La que más se parece es Diana. [/b]- La puse de nuevo en su sitio y volví a sentarme- [b]¿Tienes alguna foto de tus padres? [/b]- En mi voz se notó algo de emoción, era lo más cerca que estaría de conocerlos.
– [b][i]Tengo una que siempre llevo conmigo, otro día te enseñaré el resto, las tengo en el coche y en la casa del bosque. [/b][/i] – Me enseñó dos fotos ([URL=http://i960.photobucket.com/albums/ae82/Whedonverso/Moondale/angelamiller1.png]1[/URL] & [URL=http://i960.photobucket.com/albums/ae82/Whedonverso/Moondale/alexanderarkkan1.png]2[/URL]) de un tamaño no muy grande.
-[b]¡Qué guapa era tu madre! Tenía una sonrisa preciosa y sé de alguien que la ha heredado. [/b]- Después, le pasé una mano por el pelo alborotándoselo.- [b]Y el pelazo que tienes de tu padre, sin duda. [/b] – Daniel no pudo evitar sonreír con orgullo.
– [b][i]Durante años sentí un vacío enorme que no conseguía llenar. [/b][/i] – Agarró las fotos con fuerza, pero evitando doblarlas. – [b][i]Me embarqué en una venganza sin sentido que seguramente habría acabado conmigo de no haberte conocido. [/b][/i] – Me miró y me dieron ganas de que me besase, pero me contuve, el aliento de no haber dormido me asustaba tanto como el matutino. – [b][i]Lo de la foto no era una pregunta, así que te sigue tocando. [/b][/i]
– [b]Sigo sin entender qué tengo yo de especial… [/b]- Fue un pensamiento en voz alta, pero ya estaba dicho.- [b]Y esto sí es una pregunta. [/b]
– [b][i]Todo, no sería capaz de describirte con palabras lo que significas para mí. [/b][/i] – De nuevo, su vista se fijó en algún punto del suelo, posiblemente por vergüenza.– [b][i]Me gustaste la primera vez que te vi, negándote a aceptar tu legado, y me propuse que te convirtieses en una Cazadora para que no corrieses ningún riesgo. [/b][/i] – Volvió a mirarme y esbozó una sonrisa soñadora que me contagió – [b][i]Pero poco a poco me fui dando cuenta de que toda la ira que sentía antes se estaba desvaneciendo, y el vacío se había llenado. Pensaba en ti a cada momento. [/b][/i] – Hizo una pausa en la que estuvimos mirándonos sin decir nada. – [b][i]Como cuando hacía guardia delante de tu habitación en la residencia. [/b][/i]
– [b]Me costó casi un año y medio aceptar mi legado. [/b]- Recordé lo tonta que había sido y la forma en la que me comporté con todos los Vigilantes que me habían asignado – [b]Si no hubiera sido por ti que apareciste justo cuando unos vampiros estaban dándome la paliza de mi vida y por McLeod con su infinita paciencia, todavía hoy seguiría huyendo. [/b]- Era la primera vez que expresaba lo que realmente sentía por aquella época – [b]A veces me avergüenzo de cómo era, pero sólo puedo cambiar lo que seré, no lo que fui. [/b]- Me encogí de hombros.- [b]No sé si alguna vez te lo dije, pero gracias por quererme tanto. [/b]
– [b][i]No tienes porque darme las gracias, es algo que no puedo evitar. Es tan parte de mí quererte como existir. [/b][/i] – Me dedicó una sonrisa de medio lado y yo me sonrojé – [b][i]Soy yo quien debería darte las gracias por estar en el mundo, si no fuera por ti seguiría sin tener nada. [/b][/i] – Intenté reprimirme, pero me di cuenta de lo absurdo que era y le abracé. Cuando nos separamos él sonrió. – [b][i]¿Sabes? la primera vez que te vi no fue hace un año cuando te atacaron los vampiros. [/b][/i]
-[b]¿Qué? [/b] – Abrí la boca de par en par.
– [b][i]Cuando fuiste llamada en Nueva York por primera vez yo estaba allí. McLeod me había contado lo que había ocurrido con la Cazadora Faith Lehane, la anterior poseedora del legado original antes de lo ocurrido en Sunnydale. [/b][/i] – Al escuchar el nombre de Faith Lehane me vino a la mente su evolución, ya que según McLeod había pasado de ser una todo lo contrario a Buffy Summers (considerada por muchos como la mejor Cazadora) a ser una de nuestras heroínas. Si en algún momento llegaba a ser la quinta parte de alguna de ellas, me daría por satisfecha, pero era casi imposible. – [b][i]Así que cuando me dijo dónde estarías, fui a verte porque tenía curiosidad de cómo sería la nueva Elegida, si serías de verdad la otra Elegida de la que hablan las profecías. [/b][/i]
– [b]McLeod me habló tantas veces de la profecía que me la sé de memoria[/b].- Carraspeé y me puse en pie con una mano en el corazón, dispuesta a recitarla.- [b] [font=Bookman Old Style]“En el ocaso de la nueva raza, una nueva Elegida surgirá del antiguo legado. Y cuando llegue el momento, sólo ella podrá evitar el fin de todo lo que conocemos.”[/font] [/b] – Me senté. Ya había hecho el payaso lo suficiente – [b]¿Pero llegaste a verme? Porque no te recuerdo[/b].
– [b][i]No estaba cerca, pero vi lo que ocurría, la verdad es que me decepcioné un poco al ver que no asumías tu legado, pero después pensándolo un poco no me pareció tan raro, pero si me preocupé por lo que pudiera pasarte si averiguaban que eras la nueva Elegida y no estabas preparada. [/b][/i] – Se quedó callado. – [b][i]Cuando volví a hablar con McLeod, me dijo que vendrías a Moondale y que le habían asignado como tu Vigilante, así que decidí venirme aquí y tratar de convencerte por tu propio bien. [/b][/i] – Se pasó una mano por el pelo – [b][i]Así que…te…vigilé un tiempo cuando salías fuera para que no te ocurriese nada malo y… nunca te dije nada porque… la verdad es que me daba vergüenza…pero ahora pareceré un acosador… [/b][/i] – Me di cuenta de que se había sonrojado.
– [b]Si no hubiera sido por ti, a estas alturas estaría muerta. [/b]- No mentía ni un ápice. Con mi actitud y mis escasas habilidades era carne de necrológicas – [b]Así que puedo decir que estoy encantada de que me acosases. [/b]
– [b][i]Eh…ah…no sé qué decir. [/b][/i] – Le había dejado sin palabras. – [b][i]Como te decía antes, ya me gustaste esa primera vez, había algo en ti…no sé que era, quizá el destino. [/b][/i]
Me acerqué hasta él y lo miré directamente a los ojos.- [b]¿Destino? Yo lo llamaría suerte. Eres guapísimo y encantador, podrías tener a cualquier chica y aún así, me elegiste a mí. [/b]- Notaba nuestras respiraciones aceleradas – [b]¿Cuál es tu defecto? ¿Dónde está el “pero”? [/b]
– [b][i]Tengo muchos peros, eso es que me miras con buenos ojos. [/b][/i] – Nos separamos un poco – [b][i]Te lo digo en serio Sarah, vales mucho más de lo que imaginas. [/b][/i]
– [b]Eso díselo a las cientos de admiradoras que tendré que matar cuando se dediquen a perseguirte. [/b]- Se me escapó un bostezo que contuve como pude con una mano.
– [b][i]Creo que hay algo que no me has preguntado y te estás reservando. [/b][/i] – Me miró de hito en hito, intentando saber si sus suposiciones eran ciertas – [b][i]Adelante, quiero que lo sepas. [/b][/i]
Me recosté sobre sus piernas y me estiré, dejando a la vista unos calcetines de colores que estaban algo estropeados pero eran muy calentitos.- [b]Está bien… ¿qué les pasó a tus padres? [/b]
Y así fue como empezó a contarme [URL=http://z3.invisionfree.com/Whedonverso/index.php?showtopic=820&st=0#entry2133760]la primera parte de su historia.[/URL]
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(De nuevo, un bronto!post pero era necesario. Lo sentimos.
Daniel Arkkan ha sido controlado por Dracon.
Curiosidad: A Kelly Preston le falta medio pelo en la foto que puse de joven. Echadle la culpa a George Clooney que ocupaba la mitad ¬¬)[/spoiler]
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